El equilibrio es imposible: Compras Septiembre – Octubre

Apenas compré en verano porque vivir en una isla donde las tiendas de maquillaje brillan por su ausencia es lo que tiene. Pero llegó septiembre y con él, mi vuelta a Sevilla. Y aquí, sí: me he puesto fina filipina.

En este post obviaré lo que me traje del Salon Look 2014 (porque ya lo conté aquí), pero aparecerán mis compras de septiembre, las de octubre y las que me agencié en los Secretos de Belleza de El Corte Inglés. Ya os adelanto que he perdido el control.

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Septiembre empezó con una quedada de sevillanas blogger. Una jornada que dedicamos para aprovechar el cierre de Trendy Make Up, donde ofrecían liquidación de productos en 2×1. Allí compré dos productos de Amie y dos perfiladores de NYX, que paso a mostrar. El jabón, del que hablaré próximamente, me está gustando mucho. No así la hidratante, que no termina de satisfacer mis expectativas. Los perfiladores son bonitos, pero nada más. Apenas duran en el labio.

AMIE NYX PERFILADOR

Beautik es una de las tiendas del centro de Sevilla por la que es imprescindible pasar. Y digo el porqué: es la única que conozco que siempre tiene los stands de Catrice, Essence,  NYX, Real Techniques o Sleek repletos de productos. Salvo ocasiones puntuales (productos de Edición Limitada, por ejemplo), no he visto nunca un stand medio vacío. Es una tienda que sé que, si busco algún producto de las firmas low cost que he citado, lo van a tener.

Después de este momento teletienda -no, por desgracia Beautik no me paga para ello ni tengo más relación que la de Cliente – Vendedor-, paso a mostrar algunos de los productos que he ido comprando estas semanas allí, que no son pocos.

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Lo primero que adquirí fueron los polvos compactos ‘Prime and Fine’ de Catrice. Son waterproof y doy fe (Inciso: tú les pones una gota de agua en la polvera y no se mojan. No acartonan, ni blanquean, ni marcan poros o arrugas de expresión, y sí aguantan bastante bien los brillos. Son muy económicos (unos 5€) y el packaging es sorprendentemente resistente.

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Soy una enamorada en silencio de ‘3D Glitter Silver’ de MAC, un glitter muy difícil de conseguir. Así, llevo años buscando clones hasta por debajo de las piedras. Y cuando vi ‘Broadway Starlett’ de Essence (que está siendo descatalogado), ni me lo pensé. Aunque no termina de ser igual que el de MAC, me hará el apaño.

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Este ha sido el mes de los esmaltes, y cuando terminéis de leer la entrada lo entenderéis. Caí con estos dos de Catrice: ’59 First Class Up-Grape’ y ’60 Out Of The Dark’, ambos metalizados y muy otoñales.

QUITAESMALTE ESSENCE PHOTOFINISH CATRICE

Al final, también repuse el quitaesmalte hidratante de coco y papaya, que me da muy buenos resultados siempre. Otra reposición fue la base de Catrice, Photo Finish.

novedades catrice essence

Con el final del verano, las firmas han presentado sus novedades. Yo no he podido resistirme a las sombras Velvet de Catrice. En concreto a una que me robó el corazón desde que lanzaron las previews de las nuevas colecciones: ‘040 All Burgundy’. Estas sombras son de una calidad apabullante y caerán más tonos, porque todos me gustan. Otra novedad son las fibras para pestañas, Lash Boost. Son dos descubrimientos que, a todas luces, –alerta, spoiler-  aparecerán en mis favoritos. Essence también me ha picado con una nueva máscara de pestañas de packaging tentador: Lash Princess. Ando probándola, pero me temo que su punto fuerte se va a quedar en el envoltorio. Con ella, regalaban un eyeliner de larga duración.

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Mercadona es otro de los establecimientos a los que cuando voy, arramplo con algo. Este delineador morado lo vi en oferta y me lancé, no tiene más ciencia. Me gustó por su formato y por el color, pero no pigmenta mucho, por lo que no merece la pena. Por otro lado, tenía ganas de tener un bálsamo labial para llevar siempre a mano y me di el gusto con mi primer Babylips, de Maybelline. En concreto, ‘Berry Bomb’.

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También de esta marca, he probado el eyeliner Master Graphic. En su día, lo definí como la buena ejecución del Push-Up Liner de Benefit. Y aunque la idea me parece mejor desarrollada en el caso de Maybelline que en el de Benefit, la calidad de la tinta (líquida, y no en gel) de Master Graphic es penosa: apenas se nota y se corre fácilmente. Es como un mal novio, digámoslo claro. Al menos, podrían haberlo hecho waterproof. Ha sido una decepción, a pesar de que el formato de punta de fieltro angulada me gusta.

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Llevaba tiempo tras una máscara de pestañas de color burdeos o morado, ya que considero que favorece mucho a los ojos marrones. Vi la Scandaleyes Mascara By Kate Moss, de Rimmel London, en Mercadona por menos de cinco euros y la compré. El tono es el ‘006 Eye Rock Amethyst’, un morado bastante oscuro. El goupillón tiene una forma bastante curiosa, muy ergonómica. No obstante, la máscara es algo mediocre. Va a pasar por mi vida sin pena ni gloria.

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Hay un producto muy famoso en este mundo blogger nuestro al que miraba con deseo desde hace meses: el Cake Eyeliner de Kryolan. En Sevilla, podemos encontrar esta firma en las Perfumerías Garmont. Llevo unas semanas dándole uso y, aunque me encanta por su pigmentación y resistencia en el párpado, es un producto un tanto difícil de trabajar por ser tan líquido. Hay que tener un poco de cuidado y muy buen pulso para que no quede un trazo intermitente. No obstante, es una maravilla.

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Otra de mis paraditas de este otoño en ciernes fue en Primor. Allí cayeron de un plumazo el desmaquillante de Diadermine (mi opinión aquí), el tratamiento reparador Uniq One, un cepillo para el cabello de Italian Design y un desmaquillante de ojos de Bourjois.

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Aunque siempre suelo salir con las manos vacías de Yves Rocher, a principios de septiembre entré para curiosear los stands de maquillaje y las brochas, y swatcheé unas sombras en crema, decían, de larga duración. Me animé a llevarme el tono ’09 Prune’ -morado, cómo no- para probarla en mi párpado requetegraso y ha resultado ser un descubrimiento. Tanto, que he repetido con otros tonos. Dejo prometida una review extensa acerca de estas sombras.

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No sé si estará en más ciudades españolas, pero hay otro establecimiento en Sevilla que a mí me gusta particularmente visitar. Se trata de Perfumerías Aromas. Tienen muy buenos precios y ofertas suculentas en marcas como Essie, Opi, MaxFactor, L’Orèal, Chanel… y todas aquellas firmas de parafarmacia a las que suelo recurrir, como Avéne, La Roche-Posay o Eucerin. Aprovechando un descuento del 33 % me llevé el famosísimo rojo de Opi, ‘Big Apple Red’. Aproveché el paso por caja para hacerme también con un esmalte blanco. Mi elegido fue ‘Snow White’, de los Glossfinity de MaxFactor. Muy económico y duradero.

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No podía ser de otra manera, Kiko Cosmetics ha sido otra de las visitadas. Y es que la firma italiana no deja de sorprenderme. A pesar de haber sido blanco de mis iras durante años (excluyendo algunas sombras y los esmaltes), lo cierto es que se están poniendo las pilas. Aun así, no he caído con nada de las nuevas colecciones, sino que aproveché las promociones de las sombras Wet & Dry y cargué con la 228, un topo maravilloso que descubrí gracias a la azuzadora profesional, Maddkira. Por otro lado, también me apetecía ver mis uñas de color azul eléctrico. Y esa es la historia de cómo me compré el 336 de Kiko.

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Estos meses, Sephora ha estado tentándome con todo tipo de arducias: ventas privadas, Secretos de Belleza, labiales a siete euros, eventos… Aunque he sido buena y solo me hice con un Cream Lip Stain -01, el rojo- y una prebase para glitter.

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Cuando ya creí al dragón de Sephora dormido… me llegaron dos cheques de Ipsos y fui a por la Naked Basics 2 casi con los ojos cerrados.

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Como no todo va a ser comprar en la calle, también tiré de tarjeta y compras online. Esta vez caí con Maquillalia en dos ocasiones. Por supuesto, más esmaltes. En este caso, de China Glaze: ‘1307 I sea the point’, un azul marino un tanto empolvado; ‘1313 Float On’, un rosa medio que tira al neón, que nada tiene que ver con los swatches que había visto en internet, y que detesto; y ‘1314 Don’t be a flake’, un glitter chulísimo con partículas azules, rosas metalizadas y negras. En el mismo pedido se vinieron seis herramientas: las cinco maravillosas brochas del pack Nic’s Picks de Real Techniques y un pincel para manicura francesa de Essence, al que no termino de pillarle el punto.

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En el segundo pedido, aproveché la reposición de la paleta ‘Arabian Nights’ de Sleek. Aunque la había visto y requetevisto y siempre me parecía preciosa, no terminaba de lanzarme a por ella. Hasta que la vi agotada en todos los establecimientos y, entonces, mi mente decidió que la quería y la deseaba. Hubo una reposición en casi todas las webs de venta de Sleek (entre ellas Primor, Beautik o Maquillalia) y se vino, por fin. Como con doce sombras nuevas no me quedaba contenta del todo, pedí una paleta para mis sombras de Hean y otra incorporación, la ‘381‘.

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Por último pero, en absoluto, no menos importante… ¡mis elegidos de los Secretos de Belleza! Yo no sé vosotras, lectoras, pero a mí otoño me gusta por los tonos de la ropa y porque llegan los Secretos de Belleza al Corte Inglés. Este año aproveché el -20% para hacerme con varios productos de alta gama que me traían loca. El primero: la sombra en crema de Chanel, ‘Diapason’. Creo que poco más puedo decir sobre ella, es una preciosidad y en este caso sobran las palabras.

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El resto se lo llevó Mac: el rizador de pestañas, la sombra Satin Taupe (para paleta) y el Pro Longwear Lip Pencil ‘Fashion Boost’, el delineador que casa con el labial Heroine. Era el último que quedaba, estaba todo arrasado, pero quedaba uno para mí en el cajón. Sería una señal, ¿no?

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Eso es todo, ni más ni menos. Si has llegado hasta aquí sin saltarte ni un párrafo, ¡gracias! Por supuesto, si alguien quiere que hable más extensamente sobre alguno de los productos que han aparecido en esta entrada, no dudéis en pedírmelo en los comentarios.

¿Qué tal vuestras compras de Septitubre? ¿Os habéis portado tan mal como yo?

¡Hasta la próxima!

B.

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Se acabó, porque yo me lo propuse ¿y sufrí?: Productos Terminados (Vol. I)

En un principio, no tenía muy claro que quisiera mostrar en el blog las cosas que termino. Básicamente, porque me parecen feas las fotos de botes vacíos. Pero como sé que puede resultar práctico a la hora de hacerse una idea global sobre los productos para valorar si hacer o no la inversión, pues aquí me tenéis. No hagamos esto más largo de lo necesario… ¡y saquemos los botes vacíos!

Solución Micelar Fisiológica, de La Roche-Posay

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Agua micelar para pieles sensibles. Según la firma francesa, no contiene alcohol, ni parabenes, ni colorantes y tampoco jabón. Es no comedogénica y contiene PH fisiológico. El formato es de 400 ml y caduca en seis meses tras su apertura.

A mí me ha durado, utilizándola a diario, unos cuatro meses. Desmaquilla a la perfección si el rostro no está excesivamente maquillado o se trata de productos no waterproof o de larga duración. No deja sensación pesada tras su aplicación, aunque yo terminaba lavándome el rostro después de su uso por costumbre.

La compré en perfumerías Aromas por unos 11 euros (estaba de promoción, creo que el precio real ronda los 16 euros). Y sí, repetiría en caso de necesitar un agua micelar.

Blue Herbal Gel Cleanser, de Kiehl’s

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Estuve utilizando este gel limpiador durante tres meses y no noté nada, como todo lo que he probado de esta firma. A pesar de que este en concreto pertenece a la gama especializada para pieles grasas con acné, no mejoró el estado de mi piel.

Contiene Ácido Salicílico, corteza de canela y aceite raíz de genjibre en un cómodo bote de 250 ml. El precio ronda los 19 euros, si no recuerdo mal.  Como punto positivo, puedo decir que “es fresquito”, pero ya está. Yo no repetiré.

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Si algo bueno tiene esta firma, además de dar muestras a diestro y siniestro para probar antes de comprar, es que puedes devolver el producto que has comprado si antes de los 21 días no te ha satisfecho. En tal caso, Kiehl’s reembolsa el importe del producto sin problema alguno. Como en este caso, ya pasé el límite de días… me lo tuve que comer con patatas.

Desmaquillador bifásico, de Ziaja

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Un desmaquillador bifásico más. No tiene nada de especial, ni resulta especialmente barato (3.20€ por 120 ml) teniendo en cuenta que lo pedí a Maquillalia con 3.50€ de gastos de envío. Si bien es cierto que no me dejaba rastro de aceite al retirarlo con el algodón, no me resultaba del todo efectivo, ya que tenía que gastar una media de dos algodones por ojo para limpiar la máscara de pestañas.

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No voy a repetir, por la incomodidad a la hora de adquirirlo habiendo productos muy similares en el mercado. Por eso y porque detesto los botes que tienen el tapón de rosca.

Brush Cleanser, de MAC

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Es el segundo bote que gasto y ya he empezado el tercero. Repito y repetiré siempre porque es mano de santo para limpiar los pinceles cuando necesitamos utilizarlos pero están sucios y no tenemos tiempo de lavarlos con agua y jabón.

Este método es rápido y muy sencillo. Los 235 ml que contiene el bote cuestan 12.50€, así que ese precio por un producto que cunde tantísimo es estupendo. Por supuesto, es de mis favoritos de la firma y no puede faltar en mi neceser.

Jabón Snow Fairy, de Lush

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Como cada navidad, la firma inglesa saca uno de sus super ventas, el jabón de ducha Snow Fairy. Su olor a chicle de fresa es tan famoso que algunas marcas como Ziaja se han lanzado a copiarlo, eso sí (desde mi punto de vista -o de olfato-) : sin éxito. A mí me ha durado un año utilizándolo en contadas ocasiones, siempre especiales.

Es un gel rico, pero únicamente si lo que se pretende hacer es aromaterapia en el baño de casa. Realmente, no hidrata en profundidad ni el olor traspasa más allá de las cortinas de la ducha. Aunque el precio es elevado (19.50€ los 500g), es un jabón que merece la pena probar una vez en la vida. Y eso es lo que voy a hacer yo. Vamos, que no repito.

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Como la navidad está a la vuelta de la esquina, los benditos de Lush ya tienen en stock este superventas. Así que si lo queréis, corred, porque siempre se agota. Como novedad, han incorporado un método novedoso (que yo no terminé de entender en el evento de Lush en el que nos lo explicaron muy amablemente) que evita que las chispitas de purpurina que contiene (y que podéis observar en la imagen superior) se caigan al fondo y se pierdan, por eso ahora el nuevo Snow Fairy tiene un color más intenso. Pero que en el fondo es lo mismo.

Tónico Tea Tree Water, de Lush

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Otro producto de Lush por aquí, pero éste sí que sí. Este sí lo quiero yo para mí hasta el fin de mis días. Al igual que el Brush Cleanser de Mac, este es el segundo bote que acabo. Y, por supuesto, está más que repuesto (y en la versión XXL).

Tea Tree Water es un tónico elaborado con árbol del té (bactericida, curativo y antiséptico), agua de pomelo (tonificante y desintoxicante) y enebro (estimulante y descongestionante de poros). Con esos ingredientes, no cabe duda que está dedicado especialmente para pieles grasas y/o con tendencia acnéica (PA MÍ, DAME, MÍO).

Lo utilizo a diario tras la limpieza, rociándolo por todo el rostro y eliminando el exceso con un algodón. No se puede decir que sea milagroso, pero a mí es un tónico que me gusta mucho porque no resulta pesado, ni pegajoso, ni agresivo. Es uno de mis básicos en la rutina de limpieza, así que… ¡bravísimo!

Asimismo, se puede utilizar a modo de agua de belleza o para refrescar el rostro. Su formato “fuchi-fuchi” lo hace muy cómodo para tal fin. En verano le he dado bastante tute así.

Está disponible en dos tamaños: 100 gr. por 5.50€ ó 250 gr. por 10.70€.

Quitaesmalte endurecedor de uñas, de Essence

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El que huele a fresita y fruta de la pasión, ése. ¡Ay, me encanta! Sin duda, repito siempre (tengo tres en el armario, de repuesto). Es baratísimo (1.99€ cada bote), cunde y deja un olorcito estupendo. En concreto, éste quitaesmalte se supone que favorece el endurecimiento de las uñas. No puedo dar fe de ello, ya que yo uso la Solución Científica de Mavala para fortalecer mis uñas, pero tampoco puedo negar que no lo haga. El que no sabe es como el que no ve, que suele decir mi padre.

Genial y maravilloso. Lo tenéis en Maquillalia o en Beautik. En Primor no, que nunca lo encuentro. Y si alguna lo encuentra, que me dé el chivatazo.

Aqua Vita para pieles mixtas y grasas, de Apivita

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Seis meses es lo que me ha durado este tarrito de 50ml de crema hidratante. La elegí porque me la recomendó Azucena y fue un acierto a medias.

Partimos de la base de que es algo cara (el precio oscila entre los 24 y los 30 euros, dependiendo del establecimiento), pero es una delicia echársela en el rostro. Es ligera, se absorbe rápidamente y se siente muy cómoda en la piel. El problema es que a mí se me ha quedado un poco corta en cuanto a hidratación, sobre todo en los meses de frío. Y es que, a pesar de tener la piel grasa, he llegado a tener “algunos problemillas” de deshidratación.

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A pesar de eso, es una hidratante que me ha gustado mucho y que volvería a elegir llegado el momento. Por lo que tengo entendido, la lista de ingredientes de esta hidratante es bastante buena para aquellos que saben. Yo, como no tengo ni papa del tema de la composición, no puedo entonar el Do de pecho. Eso sí, no contiene siliconas, ni parabenos, ni alcoholes.

All Matt Plus, de Catrice

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Es el primer bote que gasto de esta base de maquillaje, y ya estoy usando el segundo. Me gusta mucho para diario, aunque es cierto que no tiene una larga duración, a pesar de lo que promete la firma.

Guíada por la buena experiencia con la Photofinish de esta misma marca, me lancé a por esta base para un uso más continuado. Mis expectativas pasaban porque tuviera un acabado semimate, que no fuera comedogénica, que clavara mi tono y que no me sacara brillos. Me puedo dar con un canto en los dientes porque cumple con lo del acabado semimate, no me provoca reacción alérgica alguna, es mi tono y, aunque no es long lasting, sí que me saca de un apuro cada día si la voy matificando a lo largo de las horas.

No es la panacea, pero como el roce hace el cariño… se queda conmigo. Y así hasta que encuentre algo mejor al mismo precio, 7.49€.

Black Elixir, de Hean

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Una máscara de pestañas que ha pasado sin pena ni gloria por mi vida. La compré porque a Sonorona se le asemejaba mucho a la They’re Real de Benefit y nada que ver. Al menos para mi gusto.

En comparación con la todopoderosa They’re Real, la de Hean apenas deja producto en las pestañas, ni mantiene la curvatura tantas horas como la de Benefit. Claro, en precio tampoco se parecen, pues creo recordar que ésta me costó algó así como cuatro euros en Maquillalia. Eso sí, separaba y definía genial las pestañas.

Creo que para usarla como primera o segunda máscara está muy bien (que es como yo terminé gastándola), pero no es una todoterreno como la de Benefit.

Llegados a este punto diréis: “B., ya está bien por hoy, ¿no?”. Pues sí, tenéis razón, pero es que he estado tanto tiempo sin pasarme por aquí que lo he cogido con ganas. Sin más, espero que os sirva de interés este post. Y si no, podéis insultarme en los comentarios sin miedo a represalias. O sí, sí, podéis tener un poco de miedo…

¡Hasta la próxima!

B.

 

 

 

 

Look II: Cobalt Obsession

Queridas florecillas,

Vuelvo a traeros un look de ojos. Esta vez, una propuesta en dos colores. Dos tonos fríos que sientan especialmente bien a ojos marrones y verdes. ¡Espero que os guste!

La protagonista indiscutible de esta propuesta es la sombra ‘Cobalt Blue’ de la gama Colour Celebration, de Hean. Es un azul eléctrico, un tanto empolvado (el color, no la sombra), precioso. Según he leído, esta temporada de Otoño/Invierno éste es un tono que va a tomar partido con fuerza en nuestro armario. Así que ahí queda eso.

LOOK COBALT OBSESSION COBALT BLUE Y ROYAL BLUE

Esta maravilla de Hean es una sombra cocida que, en el envase, contiene partículas brillantes. No obstante, como podéis ver en las fotos, en el párpado queda absolutamente mate. Aunque tiene una pigmentación intensa, la sombra por sí sola no me da lo que yo espero de un azul eléctrico. Si nos vamos a pintar los ojos de un color tan llamativo, que sea en condiciones. Nada de medias tintas. Así, para acompañar a la sombra y darle la intensidad que este azul eléctrico requiere, me he facilitado la labor con el lápiz eyeliner de MUA ‘Royal Blue’, que realiza a la perfección su función. Eso sí, la duración del lápiz de MUA es indigna en párpados adorablemente grasos como el mío, por lo que os recomiendo utilizar alguna prebase.

Otra particularidad de este maquillaje de ojos es que la línea de pestañas inferiores va engalanada con un lila metalizado. Creo que la unión de esos dos tonos hace un contraste muy bonito. Ya se sabe: para gustos, colores. Ese lila metalizado lo he conseguido con el Glamorous Eye Pencil de Kiko, en el tono ‘405‘, y la sombra -cómo no- ‘005 Purple Obsession‘ de la gama Color Infallible, de L’Oréal.

LOOK COBALT OBSESSION PURPLE OBESSION LOREAL

Hechas las presentaciones, dejo la lista de productos que he utilizado en este look:

LOOK COBALT OBSESSION PRODUCTOS

– Smudge Proof Eyeshadow Base, de Nars

– Sombras ‘Foxy’ y ‘Naked 2’ de la paleta Naked Basics, de Urban Decay

– Eye Liner ‘Royal Blue’, de MUA

– Sombra ‘283 Cobalt Blue’ de las Colour CElebration, de Hean

– Sombras ‘Copperplate’ y ‘Mistery’, de MAC

– Colorete ‘Dollymix’ de la paleta Sweet Cheeks (EL), de Sleek

– Glamorous Eye Pencil ‘405’, de Kiko

– Sombra Color Infallible ‘005 Purple Obsession’, de L’Oréal

– Máscara de pestañas False Lash Mariposa, de L’Oréal

– Bottom Lash Mascara, de Clinique

– Corrector Select Cover-Up (NW20), de MAC

– Browdrama ‘Medium Brown’, de Maybelline

 

Pinceles y otros enseres:

– Pinceles ‘228’, ‘234’, ‘237’ y ‘322’, de Zoeva

– Pinceles ‘E30’ y ‘E36’, de Sigma

– Pincel ‘217’, de MAC

– Goupillon

– Pinceles sintéticos para difuminar de Buyincoins (imitación de las SigmaX)

– Rizador de pestañas

 

Paso a paso y fotografías:

0. Colocar la prebase en el párpado y bajo la línea inferior de pestañas.

1. Crear la profundidad deseada (entendida como el marco dentro del que se va a pintar el resto del look) con las sombras vainilla y topo de la paleta Naked Basics y el pincel ‘228’ de Zoeva. El resultado debe ser un marco a modo de halo. Es muy importante difuminar para evitar cortes antiestéticos del Averno.

2. Pintar a modo de eyeliner grueso el párpado móvil con ‘Royal Blue’ de MUA y extenderlo (sin sobrepasar la cuenca) con un pincel sintético, en este caso de Buyincoins. Reaplicar tantas veces como se considere necesario. Yo solo consideré hacerlo una vez más.

3. Sobreponer la sombra azul en el párpado fijo con la ayuda del pincel ‘234’ de Zoeva y esfumar hacia la cuenca con el pincel ‘217’ de MAC.

4. Para dar un punto de contraste con el azul eléctrico, he utilizado el colorete malva de la paleta ‘Sweet Cheeks’ (EL) de Sleek en la cuenca muy sutilmente. Para ello, me he ayudado del pincel ‘E36’ de Sigma. En la misma zona, para camuflar el corte, uso de nuevo la ‘228’ de Zoeva y ‘Copperplate‘ de MAC. Así, con un poco de paciencia y maña, conseguiremos un degradado perfecto.

5. Iluminar el punto alto del arco de la ceja con la sombra ‘Foxy’ de Urban Decay.

6. Volver a crear el halo con la sombra topo, esta vez rodeando las pestañas inferiores. Para ello, uso el pincel con punta ‘tipo boli’ (‘E30′ de Sigma)

7. A ras de pestañas inferiores, dibujar una línea con el lápiz lila de Kiko. El tamaño dependerá del grosor que queramos darle. Yo he preferido mantenerme en un discreto y testimonial delineado. Desdibujar el delineado con un pincel de detalle, como el ‘237’ de Zoeva. Con ese mismo pincel, intensificar la zona con ‘005 Purple Obsession‘.

8. Rizar las pestañas, aplicar la máscara de pestañas (en mi caso son dos) y esconder las ojeras -si las hubiera- con un corrector de nuestro tono.

9. Peinar las cejas con un goupillón. Seguidamente, con la brocha ‘322’ de Zoeva y ‘Mistery’ de MAC, rellenar los huecos o calvitas que podamos tener. Fijar las cejas con gel fijador, valga la redundancia.

10. Hacer un selfie, subir la foto a Instagram y etiquetarme a mí (@ibizabeautyblog) para ver cómo ha quedado este precioso look. Está mal que yo lo diga, pero es así: precioso.

7 CON TITULO

3 CON TITULO

6 CON TÍTULO

4 CON TITULO

1 CON TÍTULO

2 CON TITULO

¿Qué os ha parecido? Animaos con estos tonos, que contamos con el beneplácito de los que dicen lo que está de moda cada temporada.

Si tenéis dudas, sugerencias, insultos o cualquier otro improperio, sabéis que tenéis a vuestra disposición la cajita de comentarios para hacer uso de vuestro derecho -impepinable, todo sea dicho- a la libertad de expresión. Aquí no se coarta nada.

¡Hasta la próxima!

B.

Ven conmigo, ven conmigo baby: Mis favoritos de Julio

No me puedo creer que vuelva a estar por aquí otra vez. Disculpitas, ante todo. Llevo desde abril sin publicar en el blog, pero -simplificando- han sido unos meses complicados en los que poco o nada me apetecía preparar una entrada. Agosto mola y vuelvo para quedarme, con muchas ideas e ilusión. Ahora sí. 

¡Hola, hola!

Termina julio, y con él un mes de amor absoluto por varios productos que paso a enseñaros.

1. Protector solar para pieles grasas, de Avéne

Todo lo que pruebo de esta firma acaba gustándome. Terminé por fin el dichoso protector solar facial de Heliocare (que a mí no me ha gustado nada) y acudí a la farmacia en busca de consejo y auxilio. Y es que a partir de Mayo en Sevilla hace un sol de justicia. La farmacéutica -majísima- me recomendó este protector: especialmente aconsejado para las pieles grasas (no comedogénico) y matificante. El SPF es de 30. Creo que el precio bajaba de los 13 € en El Corte Inglés, aunque yo lo compré con un 15 por ciento de descuento.

En las imágenes inferiores podéis comprobar la textura: espesa pero, aseguro, se reparte bien y no resulta nada pesada. Además, matifica la piel instantáneamente y no aporta brillos extra.

Me parece muy buen producto, cumple lo que promete y por eso estoy contentísima.

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2. Fake Up, de Benefit

Lo que yo siento por este corrector de ojeras es AMOR. Ya os hablé de él aquí, haciéndoos una comparación con el The One de Revolution. Después de varios meses de tute y disfrute, lo tengo claro: hasta que la muerte nos separe.

Aunque es caro, cunde. Y ya lo advierto: solo para chicas que busquen un corrector de ojeras hidratante y sin apenas cobertura. Si no, no os vais a ajuntar.

En mi caso, no se cuartea en todo el día: lo siento muy cómodo para la zona de la ojera, que es más bien seca.

Si tuviera que ponerle un punto en contra sería el precio: 25.50 € en Sephora, pero siempre pueden aprovecharse los descuentos (como hice yo).

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3. Dermablend, de Vichy

Desde que la compré (allá por febrero) la he usado casi a diario. Aunque el tono no termina de ser el mío -el 15 OPAL es un pelín más oscuro que mi NC10-, la utilizo antes de la base o después para tapar marquitas. Creo que es un producto inmejorable para cubrir manchas y granitos, dada su alta pigmentación. Ya ha aparecido en mis favoritos en otra ocasión. Os hablé de ella aquí y aquí.

En julio ha sido un favorito especial porque una de sus características es su larga duración y aspecto mate, algo que en Ibiza es, para mí, indispensable: el calor y la humedad insular llevan semanas haciendo estragos en mi piel.

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4. Bronceador ‘Laguna’, de Nars

Fue uno de mis regalos de cumpleaños y hoy puedo decir con contundencia que este producto ha llegado a mi vida para quedarse. Creo que el precio ronda los 35 euros, pero siempre se puede recurrir a algunas webs, como KISS and MAKE UP NY, para adquirir productos de esta firma a mejor precio.

En cuanto al bronceador, es excelente. Existen dos tonalidades: ‘Laguna’ y ‘Casino’, los primeros más claros que los segundos. Dejan en la piel un ligero aspecto satinado, casi imperceptible, precioso. Lejos de los bronceadores que quedan en la piel anaranjados, deja un aspecto natural.

Sí, y mil veces sí.

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5. Cream Colour Base ‘Pearl’, de Mac

Este verano, con tanta base mate he recurrido mucho a este producto para dar los puntos de luz en el rostro. Y me encanta.

Aun siendo un producto en crema muy pastoso, no resulta pesado en la piel ni la engrasa. Tampoco deja un acabado purpurinoso. Así que, de ’10’. Poco más puedo decir de un producto archiconocido del mundo Blogger. Por poner una pega: se guarrea rápido, pero no influye ni en su aplicación ni en su efecto.

Pinchad aquí si queréis verlo en acción.

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6. Sombra ‘Hustle’ (Naked 1), de Urban Decay

Por necesidad y espacio, en la maleta de Ibiza me traje un par de paletas. Entre ellas, la Naked1 de Urban Decay. Inventando looks, redescubrí la sombra ‘Hustle’. Y nunca dejaré de amarla. ‘Hustle’ es un marrón chocolate metalizado y con pequeños destellos dorados. Creo que favorece muchísimo sea cual sea el color de ojos que tengamos. Y si no me creéis, mirad.

La calidad de las sombras de Urban Decay me parece espectacular, y este color -en particular- me encanta. Si lo tenéis, dadle una oportunidad en ahumados. ¡Es fantástico!

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7. Color Infallible ‘002 Hourglass Beige’, de L’Oréal Paris

En más de una ocasión he dicho que estas sombras de L’Oréal me parecen fantásticas por sus tonos, matices, duración, intensidad… Este color es maravilloso para manchar el párpado fijo y dar luminosidad en el lagrimal. Un tono champagne perfecto para todos los looks.

Si podéis, probad estas sombras. Estoy segura de que no os van a decepcionar. Próximamente haré un post mostrando todas las que yo tengo, con swatches y palabras de amor. ¡Recomendadísimas!

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8.  Khol & Contour 16 Horas ‘Ultra Black 71’, de Bourjois

Para los looks de ojos, he optado por los eyeliners para marcar la mirada. Uso y abuso de este lápiz negro de Bourjois, de larga duración y muy intenso. Lo que más me gusta de este producto es que la mina del lápiz tiene la cremosidad justa para poder difuminarlo sin que se pierda la intensidad. Y la duración es brutal incluso en condiciones de humedad y calor.

Hace años que lo compré, así que no recuerdo el precio. Ya veis su estado lamentable en la imagen de abajo. En cuanto a su duración en la waterline… no podría decirlo, ya que yo no uso lápices en esa zona.

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9. Mousse limpiadora Effaclar H, de La Roche Posay

Es fantástica para pieles grasas pero deshidratadas. En la época en la que yo la compré mi piel pasaba por una racha complicada, tenía muchas zonas de sequedad debido a la cantidad de productos astringentes que uso.

A día de hoy, no tengo ni pizca de deshidratación y el mérito es de esta mousse. Si os interesa puedo hablar más detenidamente sobre este producto de La Roche Posay.

 

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Estos han sido mis productos favoritos de julio, un mes en el que me he maquillado bastante poco y que ha estado condicionado, absolutamente, por el calor, la humedad y la aparición de manchas e imperfecciones indeseables.

Y para vosotras, ¿qué productos han sido vuestros favoritos?, ¿compartís alguno conmigo? Me gustaría leeros en vuestros comentarios (que os he echado de menos). 

¡Hasta muy pronto! 

B.

 

Lo que no se cuenta de las grandes empresas de cosméticos: el poder de unos pocos

Esta entrada va a ser muy diferente a lo que se suele ver por aquí. Básicamente, lo que intento hacer hoy es arrojar un poco de luz sobre las grandes empresas de cosméticos. No quiero que este post resulte maniqueo, yo no soy la vicaria de la moral en la tierra, que para eso ya están otros. Mi pretensión no es otra que informar. Es más, todo lo que os voy a contar lo tenéis en internet, solo hay que escarbar. Ni esto es un secreto, ni estoy abriendo la caja de pandora.

Y os preguntaréis: ¿y a mí qué carajo me importa todo esto? Y yo os contesto: depende de ti. Depende de lo que te importa a ti conocer a quién le estás comprando.

Hoy en día, el mundo -y con esta palabra amplia me refiero al dinero, ergo el poder– está en manos de unos pocos. La publicidad está para, entre otras cosas, hacernos creer que esos pocos están en el mundo para darnos lo que nosotros necesitamos. Pero precisamente esas necesidades vienen creadas por ellos. Y aquí es donde entra la importancia del mundo blogger. ¿Es casualidad que a muchas de las bloggeras más conocidas les guste el mismo producto en el mismo mes? Yo no creo en las casualidades, y menos si se trata de engordar las ventas de las grandes empresas. Y es que el mundo blogger, gracias a su cercanía para con el público -y potencial consumidor- es la nueva plataforma de publicidad, y probablemente la más efectiva de la historia. Pero ese es un tema del que hablaremos en otro post.

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Hoy nos interesa quedarnos en la cuestión de las grandes empresas cosméticas. La hipótesis que pretendo probar hoy es que son muy pocas las empresas que mueven el grueso comercial de este mundo que tanto nos gusta. Y que las etiquetas “No testado en animales”, “Cruelty free”, “Ingredientes naturales” o “Comercio justo”  no son más que una mera estrategia de venta.

Ejemplo práctico: la moda. Nos guste más o nos guste menos, el mundo de la moda no es más que un invento para vender ropa cada temporada. Nuevos tejidos, nuevas tendencias, nuevos estampados… es lo que se lleva: lo que nos dicen que se lleva. O compras o estás fuera. Las modas, en cualquier ámbito, son un invento del mercado para vender, para indicarte que lo que compraste hace unos meses ya está obsoleto, ya no sirve y ahora tienes que comprar otra cosa. El mundo de la cosmética no iba a ser menos.

Por si fuera poco, todas las empresas saben que hay diferentes tipos de clientes. Están los sibaritas, los amantes del lujo, que pagan por la marca y están encantados de hacerlo. También están los que quieren comprar lujo pero no pueden porque no tienen suficiente potencial económico como para hacerlo. Inevitablemente, están también los que ajustan sus compras a su limitado presupuesto. Y, muy de moda -volvemos a las modas-, están los amantes de los productos naturales o que no testan en animales. En definitiva, todos ellos clientes que compran, y que querrán hacerlo si ellas-las grandes empresas- les crean la necesidad.

Así, aparecen firmas que imitan los productos más deseados, como es el caso de Revolution Make Up London; firmas que suben sus precios para diferenciarse, como NARS o MAC; o firmas como Urban Decay, que se esfuerzan en hacer campaña para presumir de que ellos no testan en animales, tal y como reza uno de sus lemas “No testamos en animales ¿Quién podría hacerlo?”. Nos decantamos por comprar a una o a otra empresa puesto que esa será la que mejor responda a nuestros intereses, tanto económicos como morales.

Y las grandes empresas se conforman a partir de ahí. Porque es mejor copar todos los tipos de clientes a que lo haga la competencia.

Dicho esto, vamos al meollo de la cuestión.

1. Estée Lauder: es la matriz de firmas como la propia Estée Lauder, MAC, Bobbi Brown, Clinique, Aveda, La Mer u Origins.

2. Unilever: multinacional británico-neerlandesa, que surgió en 1930 de la unión de una empresa de margarina y otra de jabón. Axe, Dove, Pond’s, TresSemmé, Rexona o Timotei forman parte de esta multinacional.

3. Procter&Gamble: desde champús anticaspa a comida de perros, pasando por cuchillas de afeitar o medicamentos (con y sin receta médica). Algunas de las filiales de P&G son: Wella, Pantene, Herbal Essences, H&S, Sebastian Professional, Gillette, Tampax, Ariel, Fairy, Don Limpio, Vicks Vapo Rub, Oral-B, Olay, Max Factor, Cover Girl, Eukanuba o Duracell.

4. Revlon Group, Inc: la historia de Revlon es bastante curiosa. Durante la Segunda Guerra Mundial, fabricó productos para el Ejército de Estados Unidos, y en 1943 anexiona la empresa Graef&Schmidt, que fabricaba cuchillería y que el gobierno estadounidense confisca por sus lazos comerciales con la Alemania nazi. Ahí es nada. En la actualidad, Revlon Group, Inc es propietaria de firmas como Revlon, Almay o Sinful Colors.

5. LVMH Moët Hennessy· Louis Vuitton S.A. (LVMH): por su nombre ya se puede deducir que sus productos no los vamos a encontrar en Los Chinos del barrio. Este conglomerado francés produce y comercializa bienes de lujo. El principal propietario de la matriz es la empresa Christian Dior, con algo más del 40 por ciento de las acciones. Entre las firmas cosméticas de LVMH están: Benefit, Guerlain, Make Up For Ever, Dior o Loewe. Y, por supuesto, Sephora pertenece a este conglomerado francés.

6. Shiseido: la empresa cosmética más grande de Japón, país de origen. Fundada en 1872, es una de las compañías de cosméticos más antiguas. Entre sus filiales: Bare Escentuals o NARS, y otras que no he escuchado en la vida.

7. Johnson & Johnson: es pensar el nombre de esta empresa y me pongo tierna, porque me recuerda a mi infancia. Empresa farmacéutica americana fundada en 1886. Tiene innumerables empresas subsidiarias. Producen marcas que nos resultan tan familiares como: Clean&Clear, Neutrogena, Roc, Le Petit Marseillais, Carefree o los propios productos Johnson & Johnson, destinados a los más pequeños.

8. L’Oréal: es, sin lugar a dudas, la joya de la corona. De ella se desprenden las siguientes firmas: Lancôme, Giorgio Armani, Yves Saint Laurent, Biotherm, Kiehl’s, Ralph Lauren, Shu Uemura, Cacharel, Helena Rubinstein, Clarisonic, Urban Decay, Vichy, La Roche-Posay, SkinCeuticals, Innéov, L’Oréal Paris, Garnier, Maybelline New York, Essie, The Body Shop, L’Oréal Professionnel, Kérastase y Redken, entre otras.Como podemos observar, los de L’Oréal se han preocupado bastante en diversificar sus productos según el tipo de consumidor –al tipo de bolsillo– al que quieren llegar.

Y este es el ejemplo claro de que ‘Cruelty Free’ no es más que una etiqueta de venta. Ya que, todavía hoy, esta gran empresa no ha dejado de experimentar con animales de manera definitiva. No obstante, una de sus filiales, Urban Decay utiliza la particularidad de no testar en adorables conejitos como estrategia publicitaria. Curioso cuanto menos, ¿no? Probado: si te gustan los conejitos podrás comprar a Urban Decay, y enriquecerás a una marca que sí testa en animales, sin resquemor. Si te importan un pimiento los conejitos, perritos y monitos, también. Fácil.

Estas ocho son solo una selección que yo he hecho arbitrariamente. Cogí veinte productos de mi tocador y les busqué la procedencia. Hay otras como Coty, Inc., Cosnova, Elizabeth Arden, Bourjois-Chanel (vía Familia Wertheimer)… incluso Deliplús.

Evidentemente, esto es sólo información. Vosotros la tenéis, igual que la tengo yo. El consumismo, por supuesto, no es negativo si se hace de forma responsable y con el conocimiento de las estrategias de aquellos a los que compramos.

Espero que os sirva de ayuda y os aporte algo nuevo.

¡Hasta la próxima!

B.