Mi Beauty Blender de Birchbox tiene moho: mi experiencia

Escribo este post para contaros cómo ha ido desarrollándose mi caso con Birchbox y la partida de Beauty Blender con moho, su reacción, mi reacción y la resolución del problema. Este post estará sujeto a actualización a medida que Birchbox vaya moviendo ficha.

birchbox moho beauty blender

Comienzo por el principio, como todas las malas historias. Durante los meses de verano, la empresa de cajitas de belleza Birchbox publicitó a bombo y platillo que estaban de promoción con la esponjita Beauty Blender. Por 13€ te llevabas la caja del mes, la esponjita y el jabón para limpiarla. Yo ya tenía dos que había comprado unos cuantos -bastantes- meses antes en Primor. Estaba -y sigo estando- muy contenta con ellas, porque además de ser un instrumento que funciona a la perfección en maquillaje, son fáciles de limpiar y muy cómodas. Así que, como vi el pack de la esponja y el jabón a más del 50% de descuento de lo que acostumbra a costar, no me lo pensé.

Yo tuve suerte y a pesar de ser agosto la cajita me llegó a la semana. Muy rápido y todo perfecto. A los diez o quince días lavé por primera vez la Beauty Blender con su propio jabón y ¡sorpresa! Un reguero de agua rosa cayendo por el desagüe. Me impactó muchísimo que eso ocurriera porque nunca me había pasado con las otras Beauty Blender que tengo. Pensé que igual era cosa del jabón, que era muy potente y su efecto limpiador podía desencadenar una pérdida de pigmento de la esponja. Nada más lejos de la realidad: fue probarlo con mis otras dos Beauty Blender (una rosa y una negra) y ninguna perdió un ápice de color. Pasaron las semanas y yo utilizaba mis tres esponjas siempre de la misma manera: mojar con agua hasta que se hincha, escurrir, eliminar restos de agua con un pañuelo de papel, utilizar con los productos de maquillaje, limpiar con el jabón de la firma y, finalmente, dejar secar encima de un mueble al lado de una ventana. Ese es y ha sido, desde que me compré la primera esponja hace algo más de un año, mi protocolo de actuación con Beauty Blender. Mientras tanto, la Beauty Blender de Birchbox era fácilmente identificable, dado que a pesar de las semanas y los lavados seguía tiñendo el agua de rosa.

Ya en septiembre, le apareció una mancha blanca que no se iba con el lavado. No le di mayor importancia hasta que vi que esa mancha blanca se convertía en marrón grisáceo. Dejé de usarla y la guardé en el cajón. A los diez días aproximadamente, la mancha era negra.

Casualidades de la vida, un par de días antes había visto una publicación en el Instagram de Daphne’s Cupcakes en la que se quejaba de que a su Beauty Blender, también proporcionada por Birchbox, le había salido moho. Y esa es la historia de cómo me enteré de que mi esponja tenía moho. Daphne y yo mantuvimos el contacto y me recomendó que presentara una queja a Birchbox, dado que se sospechaba que podría tratarse de una partida defectuosa. A Daphne, Birchbox le reenvió una esponja nueva de inmediato.

Cuando quise ponerme en contacto con Birchbox a través de su correo, ya era principios de noviembre. Varias chicas, algunas eran bloggers y otras eran usuarias corrientes, habían contactado conmigo para comentarme que se encontraban en mi misma situación. De ellas, algunas habían recibido un trato ejemplar desde Birchbox y le habían reenviado la esponja. Otras, como yo, solo recibimos unos consejos de “buenos usos” de nuestra esponja para que no nos volviera a ocurrir y una contundente afirmación de que no se hacían cargo de este problema, ya que desde el proveedor le habían asegurado que la partida estaba en perfecto estado.

Entonces, Birchbox, ¿por qué a unas chicas sí se las reenviáis y a otras no?

Yo me he puesto en contacto con Birchbox en tres ocasiones, las tres a través de correo electrónico. La primera vez me dijeron que la culpa, con toda seguridad –mentira número 1-, era mía y que, en ningún caso –mentira número 2-, se harían responsables de reenviar un producto que estaba en perfecto estado –mentira número 3-. Mi respuesta fue clara: ni es mi culpa (porque tengo otras esponjas desde hace algo más de un año que se conservan como el primer día), ni ellos habían negado siempre reenviar el producto.

Tras esto, volvieron a contestarme (más de cinco días después) para decirme lo mismo: que no era culpa de Birchbox y que no se hacían responsables. Por supuesto, no es culpa de Birchbox dado que no es esta empresa quien fabrica las esponjas, pero sí es quien me las ha proporcionado a mí, y mi reclamación debo hacérsela a ellos. Luego, Birchbox, que reclame a quien corresponda. Contesté ese mismo día con una pregunta: ¿Qué criterios seguís para el reenvío del producto?. Seis días después sigo esperando una respuesta a esa pregunta. He preguntado también por Instagram y, a las 14:30 horas del 15 de diciembre, siguen pasando de mi culo.

Cuento esto porque muchas veces me han llegado a decir que solo por ser blogger ya tenemos un trato prioritario o exclusivo. Y aquí puedo demostrar que nada de eso es cierto. O al menos, no lo es siempre. Ni siendo blogger, ni siendo usuaria, no pido más que otras, sino lo mismo que a otras chicas se les ha dado.

Iré modificando este post a medida que obtenga respuesta de la empresa.

Por lo pronto, #Birchboxnomola.

Actualización, día 16/12/2014

Tan solo quince minutos después publicar este post, Birchbox me envió un correo diciéndome que, en mi caso, también procederían a hacer el reenvío de la esponja. Por supuesto, el gesto venía con letra pequeña, que paso a indicar: tan solo se me devolvería en caso de haber pasado menos de 14 días naturales desde la recepción de la caja.

Y ampliaba la información: BEAUTYCOM se reserva el derecho a denegar la devolución bien por cuestiones de salud y/o higiene. 

Llegados a este punto, mi apreciación es que están tratando a las clientas como si fuéramos tontas. Primero no se hacen cargo porque es nuestra culpa, aunque hay chicas a las que sí se la reenvían. Luego dicen que nos la devuelven, pero solo si han pasado menos de catorce días desde su recepción, para quitarse así el muerto de encima alegando que es nuestra responsabilidad por no haber reclamado antes.

Considero esta excusa tan descaradamente absurda que hasta me ofende, porque Birchbox sabe perfectamente que estas esponjas fueron enviadas en verano. Con toda la honestidad que soy capaz de reunir a pesar de mi enfado, estimo que la gestión que están llevando a cabo es terriblemente pésima. Principalmente porque todavía hoy, más de un mes después de que las chicas afectadas denunciaran, ni siquiera Birchbox ha dado un paso adelante con un comunicado oficial.

Por si conocéis de alguna afectada más por esta cuestión, hay un grupo de Facebook que hace las veces de foro para tratar de reconducir esta situación.

Seguiremos informando…

Actualización, día 19/12/2014

El mismo día que publiqué la anterior actualización de este post, Birchbox volvió a ponerse en contacto conmigo. Conmigo y con toda la que los quiso oír en Twitter, donde finalmente reconocieron que habían hecho “algunas excepciones” a la hora de reenviar la Beauty Blender.

Vamos por el principio. Nada más actualizar esta entrada, postee tanto en Instagram como en Twitter que había novedades. A raíz de ahí, Birchbox respondió a mi tweet afirmando, de nuevo, que como ya me habían dicho a través de e-mail, no podían reponerme el producto. En principio, porque habían pasado más de 14 días desde su recepción.

¿Por qué no me creí esa excusa? Porque todas las chicas a las que sí se la han repuesto, hicieron la reclamación pasada la quincena. De hecho, Daphne lo ha reconocido así por Twitter. Por lo que, como ya dije en la actualización anterior, la excusa -porque no es otra cosa- es burdísima. Además de falsa.

Si os apetece, podéis leer la conversación que mantuvimos con Birchbox aquí. Aparecen todos los tweets.

El resumen de la misma es:

– Que para que Birchbox te haga caso tienes que quejarte públicamente a través de una plataforma blog.

– Los productos tienen una duración determinada. Según Birchbox (y según ellos, también la marca Beautyblender) las esponjas no duran en buen estado más de 6 meses. Entonces las mías, que tienen más de un año, son una anormalidad de otro planeta.

– Birchbox ha hecho excepciones a varias chicas a las que sí ha repuesto la Beauty Blender a pesar de haber pasado los 14 días y en ningún caso los 6 meses de “caducidad” de la esponja. Llegados a este punto, aclaro varias cosas:

  • Birchbox subraya que estudia “cada caso”. ¿Según qué criterios? Esa respuesta todavía no la sabemos.
  • Pésima gestión en la comunicación de Birchbox. A nivel de correo electrónico, contestan demasiado tarde y con mails genéricos. Demasiado tarde cuando este tema debería suponerles una mayor importancia, sobre todo a nivel de imagen. Por no hablar de lo que vimos en Twitter. Cualquiera que tenga un mínimo de conocimiento en Social Media sabe que jamás una empresa debe reconocer públicamente que da ciertas preferencias a unas clientas en detrimento de otras. Por si no estuviera ya bastante enfadada con que se lavan las manos, su gestión en redes está haciendo que me cabree aún más. Están desarrollando una gestión de crisis pésima que está provocando enfado a muchas personas.
  • No todas las clientas somos iguales para Birchbox. A pesar de que ellos aseguran que sí lo somos pero que “no todos los usos y condiciones de un producto lo son”. Mi respuesta fue sincera y clara: “Los usos y condiciones de un producto deben ser iguales cuando no es una la beauty blender con moho, sino más de 50”. Es algo generalizado y no derivado de un mal uso de la misma. Que no pongan esa excusa porque es absolutamente falsa. Yo sé cuidar perfectamente una Beauty Blender, igual que otras muchas personas. Y en ningún caso el moho ha aparecido por culpa de nuestra falta de conocimiento.
  • Un pedazo de aplauso como un castillo a Daphne’s Cupcake. Porque a pesar de ser ella una de las chicas a las que sí se le ha reenviado la esponja, ha dado la cara en todo momento por las suscriptoras a las que Birchbox ha abandonado. Ella fue la que le “recordó” públicamente a la empresa que ella había hecho la reclamación pasados los 14 días y que se la cambiaron sin mediar palabra y con muchísima amabilidad. Su experiencia y declaraciones son esenciales para seguir reclamando a Birchbox lo que es justo: que cumpla con todas las afectadas de la misma manera, sin preferencias ni privilegios.
  • Cuando volví a insistir en que se aclararan las condiciones de selección para el reenvío del producto, Birchbox pidió algo de tiempo alegando que escribirían un mail “explicando al detalle todo”. Algo que yo agradecí porque parecía que de una vez iban a tomar las riendas de la situación.

Ayer recibí ese mail, un mail genérico para las afectadas -aunque desconozco si a todas les llegó-, en el que se decía que se habían puesto en contacto con Beauty Blender a raíz de las opiniones vertidas en redes y blogs para verificar la calidad del producto. Beauty Blender, como no podía ser de otra manera, ha emitido un comunicado aclarando que los productos son verdaderos -no me cabe duda- y que están fabricados con “espuma de tecnología exclusiva”. Llegados a este punto, voy a coger con pinzas eso, puesto que no es ni medio normal que una esponja que está hecha para trabajar en húmedo sufra de hongos por humedad. ¡No es normal porque a las mías no les ha pasado jamás!

Y el correo sigue con las instrucciones de uso de la “esponja de tecnología exclusiva”, que recomiendan renovar pasados los 90 días. Indignante.

Por lo visto, para Birchbox el último mail es el que cierra este asunto, dado que hace unos días también enviaron la calificación del servicio de atención al cliente. No sé si eso tendrá algo que ver, pero en cualquier caso es una mala señal.

 

Lo único que espero de esta empresa es honestidad. Que reconozcan que se han equivocado públicamente, que no hay clientas mejores ni clientas peores y que reembolsen el dinero o reemplacen el producto, como toda empresa debe hacer, independientemente de que lo fabrique o no. Esto es muy sencillo: si yo compro una sombra de Chanel en El Corte Inglés y ésta viene defectuosa, yo voy a El Corte Inglés a reclamar, que es donde la he comprado. No me voy a la sede de Chanel en París a pedir que me la cambien. En esta cuestión, el distribuidor es Birchbox y son ellos quienes deben hacerse cargo de la situación.

Vuelvan a ponerse en contacto o no con nosotras, estaremos pendiente a los acontecimientos.

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Hasta que la muerte nos separe: ¡Favoritos de Enero!

¡Bienvenidas de nuevo a IbizaBeautyBlog!

Hoy vengo con los MVP de Enero. A mí es que me hace falta una media de quince días para pensármelo, de ahí el retraso.

Favoritos Enero

Esto no es un ‘los más utilizados’, no. Sino más bien un ‘Hasta que la muerte nos separe’: productos que me han gustado tanto que podría cantarles saetas todo el día.

Esto es una orgía de productos, no voy a seguir un orden establecido.

Favoritos Enero Catrice+BB+Hot Mama

1. Photofinish, de Catrice. Es amor. Es mi tono. Deja un acabado ‘semiglow’ en la piel que hace que ésta se vea bonita. Embellece, sin más. Tiene una cobertura media-alta y una duración aceptable. Yo ya no le pido más a la vida.

2. Beauty Blender. ¡Estaba claro! Me fascina cómo integra las bases de maquillaje en la piel. Ecuación simple: Beauty Blender + Photofinish = Pátina divina. Señoría, me declaro culpable.

 3. ‘Hot Mama!’, de The Balm. Este colorete siempre me ha gustado. Lo compré porque en los mentideros blogger se decía de él que era un clon del Orgasm de NARS. Yo no he probado el Orgasm, pero el efecto saludable que deja el Hot Mama! me gusta mucho.

 4. Combo de Máscaras: Black Elixir, de Hean; y WOW!, de Bell. Son un dúo. No me gustan por sí solas, separadas. Pero reconozco que utilizando primero la de Hean –que define y alarga las pestañas- y después la de Bell –que da volumen– el efecto que se consigue es de ‘pestañas postizas’. Y ahora digo por qué no me terminan de convencer por separado. La formulación de la máscara de Hean no me gusta, es demasiado seca (desde el minuto 1) y termina dejando restos por la ojera con el paso de las horas. En cuanto a la de Bell, lo que no me contenta es el cepillo: me agrupa demasiado las pestañas, no las define.

Detalle cepillos Black Elixir y Wow

En la imagen se puede ver con detalle cómo son los goupillones: ambos de silicona pero con formas diferentes.

5. Naked Basics, de Urban Decay. Las sombras de UD son El Súmmum: tienen una pigmentación asombrosa y son muy fáciles de trabajar, se integran perfectamente. Esta paleta se ha venido conmigo a Nueva York, a Ibiza, a Córdoba, a Sevilla y adónde quiera que vaya en los próximos 60 años. Es muy versátil. Me gusta tanto que acabé comprando otra para un regalo especial. ¿Que hay tonos iguales en otras firmas? Sí pero, ¿de esta calidad? Lo dudo.

6. ‘Endless Drama’, línea Pro Longwear de MAC. Nunca he visto este labial en la blogosfera. Y no lo entiendo. ¡Todas locas con el ‘Rebel’ y el ‘Diva’! ‘Endless Drama’ es El Borgoña. No es del todo mate, sino que tiene un ligero acabado Satin. Lo que yo le pido al Sagrado Corazón de Jesús cuando me compro un pintalabios tan llamativo es que sea duradero, para no tener que ir cada diez minutos al cuarto de baño a retocarme cuando salgo por ahí. Este es de larga duración, así que lo nuestro será para siempre.

Naked Basics + Sephora Oil + Rimmel Shine+Endless Drama+Beauty Protector

 7. Express drying Oil, de Sephora + Finishing Touch Ultra Shine, de Rimmel. Otra pareja de cine. Los utilizo para perfeccionar la manicura y el resultado es inmejorable: secado rápido y brillo espectacular.

8. Sì, de Giorgio Armani. Fue un regalo muy especial de Reyes y no me puede gustar más. Yo no sé describir olores, así que me voy a ahorrar amargaros la vida explicando las notas de este perfume. Es ponérmelo y me pongo contenta automáticamente.

9. Protect & Detangle, de Beauty Protector. No sé de dónde sale esta marca, no sé quién está detrás, no lo he visto a la venta en ningún lugar físico. Es un misterio. Lo conocí porque venía en una Birchbox –que son los únicos que lo comercializan- y el olor a dulzón se quedó con mi corazón. Es un protector térmico para el cabello. Lo cierto es que es un poco complicado evaluar la efectividad de este tipo de productos, pero las puntas no las tengo nada mal a pesar de usar secadores y planchas. Creo que el mérito será de este invento.

10. Mascarillas para el cabello, de Le Petit Marseillais.

Favoritos EneroDSC_0861Le Petit Marseillais

Esto es lo mejor que me he echado en el pelo en toda la vida. Puede que no sean las mejores mascarillas del mercado, pero su olor en mi pelo –sí, otra vez el olor- es algo prodigioso, soberbio, admirable, fascinante, extraordinario. No quiero otras, no quiero nada más. La de color verde está especialmente indicada para cabellos grasos, mientras que la naranja es nutritiva. Las voy alternando y el resultado es muy bueno.

Eso es todo. Y vosotras, ¿habéis probado alguno de estos productos? Animaos a dejarme vuestros comentarios. ¡Me encanta leerlos y responderlos!

¡Hasta la próxima!

B.