Yo solo sé que bien peinada moriré: Mis productos para pelazo

13Hoy me he levantado como una Lannister buena y vengo a pagar mis deudas. ¡Por fin os traigo una de esas entradas que prometí redactar!

Hace unos días publiqué en Instagram (@Ibizabeautyblog, si no me seguís no sabéis lo que os estáis perdiendo) una imagen en la que enseñaba la densidad, la notable cantidad de cabello que tenía. Oiga, tengo pelazo. Para mí era algo impensable hace unos meses, cuando atascaba la ducha semanalmente por todo el pelo que decidía que estaba mejor fuera que dentro de mi cuero cabelludo. Incluso me planteé seriamente ir a una clínica de esas que salen en los anuncios de TV, porque rocé la obsesión. Así como os lo cuento.

¿Y qué le pasaba a mi cabello y aledaños para que yo alcanzara ese nivel de desesperación? Os cuento, de todo: caída a mansalva, picores en el cuero cabelludo, cabello frágil y quebradizo, apagado, raíces grasas, a veces incluso caspa… En esta época me dio por hacer experimentos con productos para el cabello y el resultado no pudo ser peor.

Me replanteé las cosas seriamente, comencé a leer reviews (algunas más fiables que otras) y, sobre todo, hice lo que siempre se ha hecho cuando no existían los blogs) les pedí a mis amigos -a los que me quieren- que me recomendasen productos. Así, fui llenando las esquinas de mi bañera hasta que he ido quedándome con aquellos tratamientos que más me han convencido. Sin más, os chivo nombres y apellidos.

Mascarilla exfoliante, de Deliplus

1. Mascarilla Exfoliante Deliplus

Es tremendamente conocida por este mundo blogger para calmar los picores y remediar la descamación. Se trata de una mascarilla que se aplica con el cabello húmedo antes del lavado. Inmediatamente después de mojar el pelo por primera vez, cojo una buena cantidad de mascarilla y masajeo a conciencia el cuero cabelludo. Al contener partículas exfoliantes y mentol, la sensación de frescor y limpieza que deja es muy agradable, sobre todo teniendo en cuenta el calor que hace. Las partículas son tan pequeñas que, incluso, resultan imperceptibles para la cámara. Masajeo durante un minuto, dejo reposar durante unos dos o tres más, y retiro con abundante agua tibia. Al principio lo hacía una vez a la semana, ahora ya he espaciado su uso a una vez cada quince días.

1.5 Mascarilla Exfoliante Deliplus

Está recomendada, como digo, para cueros cabelludos con problemas de descamación, sequedad y picores, así como para los que sufrimos de raíces grasas. A mí me ha funcionado muy bien para eliminar los restos de piel muerta que se quedan en las raíces. Repito con ella como un básico en mi fondo de ducha. Eficacia a muy buen precio (2,50€ por 300ml)

Champú con Aceite de Oliva Virgen Extra Ecológico, de Isul

Champú ISUL

Ya os hablé de este champú en un post anterior sobre los productos que tengo de esta firma, allí podéis ampliar información sobre él y otros muchos. Sin lugar a duda, es un perfecto aliado para combatir la sequedad del cuero cabelludo sin engrasarlo.

2. Champú ISUL

Lo uso siempre tras la mascarilla exfoliante de Deliplus o cuando noto el más mínimo picor, por leve que sea. No contiene siliconas, ni parabenos y pertenece a una firma joven, española y de cosmética natural y ecológica. Y todo lo que sea sumar en salud y en beneficio al medio ambiente, bueno es.

Este es el único producto hidratante que empleo en mis raíces, ya que mi obsesión es no engrasarlas más. Ya llevo más de medio bote gastado y continuaré con él, porque merece mucho la pena.

Champú Purificante (Original Remedies), de Garnier

Garnier Arcilla suave y limón

Este champú, elaborado a base de Arcilla suave y limón, está especialmente pensado para cabellos grasos. Pero grasos de raíces a puntas. Es el que suelo usar habitualmente.

Esta nueva gama de Garnier, la Original Remedies, se caracteriza por no contener parabenos ni siliconas. Tienen todo un arsenal de productos que se ajustan a diferentes necesidades capilares y sus precios son bastante económicos. Lo cual me deja el camino allanadísimo para contaros una curiosidad con respecto a su precio.

Cuento:

La primera vez que lo compré, lo hice en Primor. Siempre precios bajos, ya sabéis. Lo vi flamante en la estantería, rodeado de decenas (qué digo decenas, ¡centenas!) de botes con millares (qué digo millares, ¡incalculables!) de promesas para todas las descontentas capilares que ansiamos tener la preciosa cabellera de Elle Macpherson, por ejemplo. ¿Cuántas seremos? El caso es que me animé a probarlo por varias razones que terminaron de convencerme en un diálogo conmigo misma que no duró mucho: sus ingredientes (“arcilla suave y limón, eso tiene que limpiar mi pelo que da gusto”), que no contiene siliconas ni parabenos (“¡toma!, lo que yo quería”) y su precio (“¿1,59€? Esta mierda no va a funcionar, pero como funcione triunfo”). Lo probé, funcionó, se gastó y fui a Primor (siempre precios bajos) a reponerlo. La sorpresa fue que ese atractivo 1,59€ había escalado hasta los 2,45€. Que sigue siendo calderilla pero es casi un euro más. Y oye, que tanto tiempo en El Paro sirve para remover conciencia. ¿Que no?

Garnier Arcilla suave y -limón

A pesar de su(s) precio(s), tiene un pequeño inconveniente. A ver si consigo explicarme: me lo deja demasiado limpio. Ilustro: me lo deja tan limpio, tan-tan-limpio, que cuando salgo de la ducha y me lo toco, rechina al pasar los dedos. ¿Qué significa eso? Que su poder limpiador antigrasa es brutal. Me río yo de Villa Arriba y Villa Abajo y sus combates por Fairy. El problema de todo esto es que mis raíces son grasas, sí, ¡pero las puntas no! Así que después de usarlo debo aplicar siempre una mascarilla o un acondicionador hidratante para que no parezca que llevo ocho meses sin cortarme el pelo. Lo cual es cierto, pero eso vamos a dejar que quede entre vosotras y yo.

Champú anticaída a la Quinina, de Klorane

4. Klorane

Como os decía al principio de la entrada, uno de los grandes males que me aquejaban era la caída (a mansalva) de cabello que estaba sufriendo. Preguntando a mis compañeros de la vida en busca del Santo Grial, mi padre dio con la tecla. Y es que él siempre “da con la tecla”. No sé en qué momento terminé hablando con él sobre champús, pero me recomendó (y hasta me regaló) su mayor tesoro. “¿Esto? Esto es una maravilla hija, tú pruébalo y ya me cuentas. Ya verás como he dado con la tecla”. Obviando el cartón que a todos los hombres les sale en la coronilla una vez que se convierten en padres, el mío sufre de caída y lo que le queda es bastante fino y frágil. Así que para él este champú es, efectivamente, la tecla que no puede dejar de pulsar.

 Klorane

Este champú de Klorane contiene quinina y complejo vitamínico B, lo que “estimula el bulbo piloso, refuerza la queratina y estimula el crecimiento del cabello”. Mi opinión: no sé si es o no La Tecla, pero ayuda y apacigua la caída. No obstante hay que ser realistas, y hay épocas del año (como el verano y el otoño) en las que hay pelos a los que no los salva ni Klorane, ni cristo que lo fundó. Eso hay que pasarlo.

Lo uso una vez en semana para mantener, y aumento hasta las dos dosis semanales cuando sufro de una época de mayor caída.

Acondicionador Reparador Hidratante, de Moroccanoil

Acondicionador Moroccanoil

Por el momento es el único acondicionador que tolero. No me apelmaza, ni me engrasa, ni me resta volumen, a pesar de hidratar (casi como una mascarilla) y reparar. Desde mi punto de vista es un producto de una calidad alta en el que merece la pena invertir.

Acondicionador Moroccanoil

Aplico una pequeña cantidad de medios a puntas y dejo actuar un par de minutos antes de enjuagar. El resultado es un cabello suelto, brillante, con las puntas en su sitio y sin encrespamiento. Me tiene enamorada desde que lo descubrí en el blog de Sara Carbonero. Al parecer, tanto el champú como el acondicionador de esta gama de Moroccanoil son unos de sus MUST. Ahí lo dejo.

Mascarilla Reparadora, de Yves Rocher

Mascarilla Yves Rocher

Creo que ya he perdido la cuenta de las decenas de (qué digo decenas, ¡incalculables!) mascarillas para cabello que habré probado a lo largo de mi vida. Más o menos hidratantes, más o menos nutritivas, pero al final son pura silicona que lo único que hacen es vestir la fibra capilar y enmascarar los verdaderos problemas del cabello. Cuando por fin fui consciente de eso, me lié la manta a la cabeza (casi literalmente) y me fui a buscar una mascarilla que me tratara el cabello de verdad, que me lo cuidara y que no llevara ni una chispa de siliconas. Et voilà! Di con esta de Yves Rocher que me está gustando muchísimo.

Mascarilla Yves Rocher

Según indica la marca francesa, esta mascarilla reparadora elaborada a base de Aceite de Jojoba y Manteca de Karité está recomendada para cabellos secos, muy secos o dañados. Por supuesto, la aplico de medios a puntas durante un par de minutos, enjuagar y a vivir. Para mí es sensacional y su olor a Karité, que me chifla, dura en el cabello días. Cuanto más la uso, más noto su efecto reparador. Y es que, ciertamente, es una mascarilla de tratamiento. Ya he gastado un bote y he repetido corriendo. ¡Larga vida!

Tratamiento Light, de Moroccanoil

 Moroccanoil Light

El que yo tengo es una muestra de 10ml que me regalaron al comprar el champú y el acondicionador, y desde entonces lo uso con cuentagotas para que no se me gaste nunca. Además, es que hace falta muy poquita cantidad para todo el cabello, por lo que cunde esplendorosamente.

Aunque éste no es el original, los de Moroccanoil decidieron -muy acertadamente- crear una versión light de su exitoso tratamiento, para que así incluso las de cabellos con tendencia a engrasarse rápidamente podamos beneficiarnos del aceite de esta conocida marca.

Me gusta mucho aplicarlo con el cabello húmedo, tras haber sido cepillado. Es inigualable el brillo y la suavidad, con soltura, que consigue aportar al pelo. Si tenéis la oportunidad de probarlo, hacedlo, porque os va a encantar. Una pequeña gota del tamaño de un grano de arroz es suficiente para un cabello de longitud media como el mío.

Ma-Hair, de MamaZebra

Mama zebra

Ya hablé de este sérum aquí y aquí. Y sí, sigo pensando lo mismo. Me tiene enganchada: lo uso con el cabello húmedo tras la ducha los días en los que he aplicado mascarilla o cuando considero que no necesita demasiada hidratación; o con el cabello seco después del secador y la plancha; o en cualquier momento del día si veo que tiene poca luz. Voy probándolo en diferentes escenarios y el resultado siempre es muy bueno.

A pesar de ser un aceite potente, pues entre sus ingredientes están el Argán, la Oliva y el Trigo (ahí es nada, toma chute de hidratación), no resulta nada pesado para el cabello. Lo adoro. Se da la casualidad de que cuando lo he usado alguna que otra vez me han preguntado por “las nuevas mechas rubias” que me he puesto. Nada de eso: mi cabello es originariamente castaño con ciertos reflejos -muy leves- rubios. Con este aceite, al parecer, esos reflejos míos tan vergonzosos se atreven a dar la cara y embellecen mi humilde cabellera. Nada es casual: cuanto más hidratado está un cabello, más brillo tiene. Y a mayor brillo, mayor lucimiento, lo que provoca que los colores se vean más vibrantes.

Protector Térmico ‘Volumen’, de Elnett Satin (L’Oréal Paris)

Protector Elnett Satin Loreal Volumen

Ya he probado varios protectores térmicos, pero ninguno se ajusta tanto a mis necesidades como lo hace éste. Existen tres versiones de ese protector/fijador de L’Oréal Paris: para alisar, para rizar y para dar volumen. Y como sabéis, el volumen es mi obsesión.

Cumple lo que promete, a medias. Según la firma, este producto aporta un volumen espectacular durante tres días. Volumen da; espectacular, depende de para quién; lo de los tres días es, directamente, mentira. Aun así, me gusta mucho y no espero cambiar de protector en los próximos meses. No engrasa las raíces, no apelmaza ni se siente pegajoso en el cabello.

Protector Elnett

Tres o cuatro pulverizaciones son suficientes para un corte como el mío, evitando el cuero cabelludo. Después procedo a secar de la manera habitual, y utilizo tenacillas o plancha sin necesidad de volver a aplicar el producto. Aunque es cierto que no dura tres días, es un volumen notable que puede llegar a aguantar el día y pico. No seáis demasiado generosas con el “pico”. Y como es mejor que nada, a mí me vale.

Un buen cepillo anti-tirones

10. Cepillo ID Italian (FILEminimizer)

Esta es una de las claves, o una de esas Teclas a las que suele hacer referencia mi padre, en lo que a cuidado del cabello se refiere. Un cepillo que no tenga buena calidad puede destrozarnos la melena leonesa que estamos buscando, así que lo más sensato sería hacerse con una herramienta que desenrede sin dar tirones y sin rompernos demasiados pelos.

Me refiero a cepillos estilo Tangle Teezer, cuyas púas sean flexibles y mejoren una de las más traumáticas experiencias de casi toda niña. Y si os peinaba vuestro padre para ir al cole, sabéis a lo que me refiero.

Lo cierto es que yo he probado ya el Tangle Teezer, y aunque funciona a las mil maravillas no es el tipo de herramienta que yo busco, ya que para mí es mucho más sencillo usar un cepillo que tenga mango. El que yo ando utilizando no es que sea el mejor del mercado, pero sí funciona genial y desenreda muy rápidamente. En concreto, adquirí el de la imagen, de la firma ID Italian, en Primor. No recuerdo el precio, pero no superaba los tres euros. No lo he visto en la web de la perfumería, pero en las tiendas físicas sí lo he visto un par de veces. Si no, incluso en Mercadona hay uno muy similar.

Del mismo modo, no todo se reduce a la herramienta, sino que también hay que tener cierta destreza. Es muy importante peinar el cabello en secciones y siempre comenzar desenredando las puntas, luego los medios, y luego a la raíz. Si lo hacéis así, veréis que la tarea se hace mucho más sencilla, mis sobrinas dan fe.

Cepillo de aire rotativo iPro 800, de Babyliss

cepillo de aire rotativo babyiliss iPro 800

Siempre procuro, sobre todo por la flojera que me entra al tener que usar secador en verano, dejar que el cabello comience a secarse al aire. Cuando ya solo queda una leve humedad, ataco con un secador (el que yo tengo es el Expert D341E de Babyliss), o con uno de los mejores inventos con los que me he topado: el Cepillo de aire rotativo iPro 800, también de Babyliss. Desde mi punto de vista, simplifica hasta el límite el alisado manual de toda la vida, para el que necesitabas un secador, un cepillo moldeador de un tamaño adecuado y un par de manos más de las que traemos de serie. Como no podía esperar a que me crecieran dos brazos más, el cepillo rotativo de Babyliss me ha facilitado la vida muchísimo.

cepillo de aire rotativo babyiliss iPro 800

Es muy sencillo de usar, no pega tirones, no se atasca, no encrespa, es fantástico. Tiene dos velocidades de aire caliente y una de aire frío para fijar el peinado; y trae dos cepillos intercambiables, uno de 35mm y otro de 50mm, que es el que yo uso.

Esta fue una gran adquisición y estaba deseando hablaros de él en un post de favoritos. ¡Así que ahí lo dejo!

Champú en seco XXL, de Batiste

Batiste XXL

Suelo lavarme el cabello unas tres veces en semana. Al menos es lo que tengo planeado, aunque no siempre es así. Para aquellos días en los que me lo veo con un poco de sudor, indomable, o que simplemente no sé qué hacer con él pero no tengo tiempo de lavármelo y peinármelo, tiro de este producto de Batiste.

Igual si os cuento que es mi mejor amigo pensaréis, muy acertadamente, que debería salir a la calle más a menudo y comenzar a relacionarme con seres humanos. ¡Pero es que es cierto! Nunca me falla. Aplico en las raíces, masajeo con las yemas de los dedos hasta retirar el residuo grisáceo y listo. Lo que suelo hacer después es aprovechar la cantidad de volumen sobrenatural que me deja el champú para hacerme una coleta con tupé o un recogido abombado. Creedme, es una maravilla para dar ese volumen que nos falta a las “pelolacio”.

ibizabeautyblog instagram

¡Y eso es todo! Espero que os sea útil esta entrada con mis favoritos para cabello y que me dejéis vuestras opiniones en forma de comentario adorable, así como cualquier duda, sugerencia o recomendación de productos que os funcionen tan bien. ¡Os contestaré lo antes posible!

¡Hasta pronto!

IBIZABEAUTYBLOG

 

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Dange-dangerous, oh, oh, oh, oh, oh: Haul Black Friday. El apocalipsis continúa

Si septiembre y octubre fueron meses de compras a espuertas, el último fin de semana de noviembre no me ha dado tregua. Y es que las suculentas ofertas que aparecen durante el Black Friday no tienen perdón de Dios. Que si gastos de envío gratis, que si 3×2, que si -50%… ¿Quién puede resistirse? En esta entrada os cuento cuáles han sido mis compras, mi experiencia, el servicio que he recibido de las tiendas en las que he confiado…  ¡seguid leyendo!

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Perfumerías Primor

Si me seguís en Instagram sabréis ando enamorada del iluminador de la colección de navidad de Chanel desde el día de su lanzamiento. Pero sus 65 prohibitivos euros en El Corte Inglés me daban una colleja cargada de realidad cada vez que lo pensaba. La oportunidad se me presentó un día antes del Black Friday, cuando llamé a Primor (CC. Los Arcos, Sevilla) para ver si lo tenían en la tienda. Aunque mi desangelado corazón de compradora compulsiva no albergaba ningún tipo de esperanza, la amable dependienta me dijo que sí, que lo tenían allí. Quedaban pocos, pero allí estaba. ¿Os podéis imaginar lo poco que tardé en presentarme en la perfumería? Con un 30% de descuento, no necesitaba más ni mayores alicientes para dar el paso. Papá, mamá: os presento a Camélia de Plumes.

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El diseño per sé ya me parece precioso. Como todas las ediciones limitadas de la firma francesa, este iluminador viene presentado dentro de una elegante funda de terciopelo negro con el emblema de la marca. Dentro, una pequeña brocha biselada de pelo natural, muy adecuada para la aplicación del iluminador. Poco más puedo añadir sobre él, así que dejaré que las fotos que le he tomado hablen por sí solas.

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Perfumerías IF

No suelo entrar mucho en estas perfumerías, francamente. Sin embargo, al salir de Primor caí al lado de una y las cosas de la inercia… Me hice con tres esmaltes de L’Oréal: 842, 121 y 859. Los tonos los podéis ver en la imagen inferior. Con motivo del Black Friday estaban rebajados, aunque no soy capaz de recordar el precio de cada uno de ellos.

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Maquillalia

Este pedido fue el primero que hice y me llegó el último, a media tarde del lunes. No obstante, rapidísimo. A pesar de eso, comprar en esta web en la madrugada del viernes fue una auténtica tortura. Para más inri, se me estropeó el router esa misma tarde y tuve que hacer la compra a través del smartphone. Desde las diez de la noche, cada vez que metía la dirección de la web o no cargaba o estaba en mantenimiento, caída. Desde mi punto de vista, un error tremendo que no se puede tolerar en un Black Friday.

Llevaba meses esperando unas rebajas importantes para aprovechar y hacerme con el cepillo rotativo de Babyliss. Aunque mi cabello es fino y liso, desde que luzco el long bob necesito peinarme con secador y cepillo moldeador para pulir el peinado y evitar el encrespamiento. Pero es que a los cinco minutos ya estoy más aburrida que una merluza. La solución: un cepillo rotativo. Tan solo conocía la existencia del de Babyliss, y este Black Friday ha caído.

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Ya lo he utilizado y me tiene encantada. Es ligero y muy fácil de usar, las cerdas son bastante suaves y no da tirones. Rota hacia ambos sentidos, es iónico (bye, bye electricidad estática), lavable y también tiene la opción de echar aire frío para fijar el peinado. Aunque yo no me di cuenta de eso, el modelo iPro 800 lleva dos cepillos intercambiables: uno de 50mm y otro más pequeño de 35mm. ¡Estoy más feliz que una perdiz con esta compra!

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Yo soy de esas personas que para pedir a una tienda online un único objeto, no pido. Pero no por mí, sino por hacerles el negocio a las empresas -ya, ya-. Con esas mismas, aproveché la oferta de 3×2 de la web y colé en la cesta un labial, una sombra y un colorete. El labial se lo he visto tantas veces a Marikowskaya, que no quise desaprovechar la oferta.

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Liqueur, de Sleek, es un labial nude, de baja cobertura y acabado brillante. Me recuerda bastante a Patisserie, de Mac. Es tal y como lo véis en la imagen. Nunca he probado un labial de esta firma, aunque sí soy una gran aficionada a sus paletas de sombras y a sus coloretes. Con tamañas buenas experiencias, era cuestión de tiempo que me lanzara a probar sus productos de labios. Por lo pronto, a Liqueur le auguro un futuro lleno de amor.

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También es de Sleek el colorete que adquirí. Aunque lo creía agotado y retirado, dado que pertenece a la edición limitada Vintage Romance, ‘Antique‘ apareció delante de mis ojos y no me resistí a hacer ‘click’ en “comprar”. ¿Cómo podríamos definir su color? Yo diría que es un tono entre marrón, rosa y malva.

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Los destellos son algo evidentes, pero no le restan belleza. En definitiva, otro colorete que pasa a engrosar la familia -numerosa- de mis blushes de Sleek.

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El producto que me salió gratis, gracias a la oferta de 3×2, fue la sombra Velvet Matt de Catrice. Elegí el tono ‘050 Welcome to Greysland‘, un gris. Desde mi punto de vista, esta gama de Catrice tiene una calidad altísima para su precio, irrisorio. Su pigmentación, durabilidad y facilidad a la hora de integrarse en el párpado convierten a estas sombras en uno de mis favoritos lowcost. Como todo en la vida, tienen un ‘pero’: se quiebran muy fácilmente. Según he leído por internet, son sombras con una alta concentración de pigmento. La consecuencia directa de ello es que se deshacen con apenas mirarlas. Eso sí, venía muy bien protegida y ha llegado en perfectas condiciones.

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Temaquillas

Aunque creía que mi Black Friday acababa ahí, por el pinganillo me soplaron que una web menos conocida tenía una oferta súper suculenta en productos Kryolan. Maddkira soltó la bola y yo la recogí. Y es que un descuentazo del -50% no se puede dejar escapar.

Gracias a los consejos de Esther, me hice con una paleta de 15 sombras vacía por 12,50€. Parecerá una tontería, pero si os digo que su precio habitual es de 25 euros, es para echar a correr sin mirar atrás. La paleta es de plástico duro, bastante resistente e, incluso, diría que bonita. Lo malo de las paletas de Kryolan es el sistema que utilizan para pegar las sombras, ya que en esta firma no hay imantación posible, sino cinta de doble cara de toda la vida de Dios.

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En el mismo pedido venían cuatro sombras -que os enseñaré en el siguiente apartado-: Aubergine, Night Blue, Anthracite y Rosewood.

Para rematar, un goupillón de la misma firma. El que tenía estaba algo viejo y es un instrumento muy útil para peinar las cejas. Y por poco más de un euro… ¡a la cesta!

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Al finalizar la compra me di cuenta de que había tres productos que no se me habían incluido en la factura y que, por supuesto, tampoco se me habían cobrado. Llamé al teléfono de atención al cliente de Temaquillas y, al instante, me dieron una solución. Quedo encantada con la atención, con la compra y con los precios.

Beka Makeup

Otra web pequeñita que ha resultado ser un descubrimiento. Esta compra la hice el viernes por la mañana y ya no tenían algunas de las sombras que yo quería en stock, pero fue un gustazo poder navegar sin que la web se cayera. Sobre todo después de la experiencia de la noche anterior con Maquillalia.

La culpa de esta compra es de Raquelwoo y sus fotos de swatches vía Whatsapp sin ningún tipo de reparo condescendiente. Por supuesto, me hice con seis sombras más de Kryolan. A saber: Antique Gold, Antique Green, Dust, Cigar, Pepper y Maroon. Aún no sé cuál me gusta más de todas, cada una tiene algo especial. Ahora sí, os las muestro.

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Como en Beka también tienen Catrice, aproveché para coger la otra sombra de las Velvet Matt que me gustaba: ‘030 Jump Up and Brown…‘, un marrón medio. Aunque también tenía el mismo miedo que en el pedido de Maquillalia, la sombra llegó intacta gracias a la superprotección que le pusieron los de Beka. Le faltaba la escafandra… ¡Servicio de 10!

Y antes de finalizar la compra, me lancé a por otra sombra de Hean a la que le tenía el ojo echado gracias a esta entrada de La Primera Tontería que se te Ocurra. Los morados son lo mío, así que ‘827‘ viajaba hacia Sevilla.

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¡Y ya! Lo cierto es que nunca antes había participado de un Black Friday, así que este año me he estrenado y por la puerta grande. ¿Qué os parecen mis compras? ¿coincidimos en algo? Contadme con qué habéis caído vosotras, que seguro que son pocas las que quedan libres de pecado.

¡Hasta la próxima!

B.