Mi Beauty Blender de Birchbox tiene moho: mi experiencia

Escribo este post para contaros cómo ha ido desarrollándose mi caso con Birchbox y la partida de Beauty Blender con moho, su reacción, mi reacción y la resolución del problema. Este post estará sujeto a actualización a medida que Birchbox vaya moviendo ficha.

birchbox moho beauty blender

Comienzo por el principio, como todas las malas historias. Durante los meses de verano, la empresa de cajitas de belleza Birchbox publicitó a bombo y platillo que estaban de promoción con la esponjita Beauty Blender. Por 13€ te llevabas la caja del mes, la esponjita y el jabón para limpiarla. Yo ya tenía dos que había comprado unos cuantos -bastantes- meses antes en Primor. Estaba -y sigo estando- muy contenta con ellas, porque además de ser un instrumento que funciona a la perfección en maquillaje, son fáciles de limpiar y muy cómodas. Así que, como vi el pack de la esponja y el jabón a más del 50% de descuento de lo que acostumbra a costar, no me lo pensé.

Yo tuve suerte y a pesar de ser agosto la cajita me llegó a la semana. Muy rápido y todo perfecto. A los diez o quince días lavé por primera vez la Beauty Blender con su propio jabón y ¡sorpresa! Un reguero de agua rosa cayendo por el desagüe. Me impactó muchísimo que eso ocurriera porque nunca me había pasado con las otras Beauty Blender que tengo. Pensé que igual era cosa del jabón, que era muy potente y su efecto limpiador podía desencadenar una pérdida de pigmento de la esponja. Nada más lejos de la realidad: fue probarlo con mis otras dos Beauty Blender (una rosa y una negra) y ninguna perdió un ápice de color. Pasaron las semanas y yo utilizaba mis tres esponjas siempre de la misma manera: mojar con agua hasta que se hincha, escurrir, eliminar restos de agua con un pañuelo de papel, utilizar con los productos de maquillaje, limpiar con el jabón de la firma y, finalmente, dejar secar encima de un mueble al lado de una ventana. Ese es y ha sido, desde que me compré la primera esponja hace algo más de un año, mi protocolo de actuación con Beauty Blender. Mientras tanto, la Beauty Blender de Birchbox era fácilmente identificable, dado que a pesar de las semanas y los lavados seguía tiñendo el agua de rosa.

Ya en septiembre, le apareció una mancha blanca que no se iba con el lavado. No le di mayor importancia hasta que vi que esa mancha blanca se convertía en marrón grisáceo. Dejé de usarla y la guardé en el cajón. A los diez días aproximadamente, la mancha era negra.

Casualidades de la vida, un par de días antes había visto una publicación en el Instagram de Daphne’s Cupcakes en la que se quejaba de que a su Beauty Blender, también proporcionada por Birchbox, le había salido moho. Y esa es la historia de cómo me enteré de que mi esponja tenía moho. Daphne y yo mantuvimos el contacto y me recomendó que presentara una queja a Birchbox, dado que se sospechaba que podría tratarse de una partida defectuosa. A Daphne, Birchbox le reenvió una esponja nueva de inmediato.

Cuando quise ponerme en contacto con Birchbox a través de su correo, ya era principios de noviembre. Varias chicas, algunas eran bloggers y otras eran usuarias corrientes, habían contactado conmigo para comentarme que se encontraban en mi misma situación. De ellas, algunas habían recibido un trato ejemplar desde Birchbox y le habían reenviado la esponja. Otras, como yo, solo recibimos unos consejos de “buenos usos” de nuestra esponja para que no nos volviera a ocurrir y una contundente afirmación de que no se hacían cargo de este problema, ya que desde el proveedor le habían asegurado que la partida estaba en perfecto estado.

Entonces, Birchbox, ¿por qué a unas chicas sí se las reenviáis y a otras no?

Yo me he puesto en contacto con Birchbox en tres ocasiones, las tres a través de correo electrónico. La primera vez me dijeron que la culpa, con toda seguridad –mentira número 1-, era mía y que, en ningún caso –mentira número 2-, se harían responsables de reenviar un producto que estaba en perfecto estado –mentira número 3-. Mi respuesta fue clara: ni es mi culpa (porque tengo otras esponjas desde hace algo más de un año que se conservan como el primer día), ni ellos habían negado siempre reenviar el producto.

Tras esto, volvieron a contestarme (más de cinco días después) para decirme lo mismo: que no era culpa de Birchbox y que no se hacían responsables. Por supuesto, no es culpa de Birchbox dado que no es esta empresa quien fabrica las esponjas, pero sí es quien me las ha proporcionado a mí, y mi reclamación debo hacérsela a ellos. Luego, Birchbox, que reclame a quien corresponda. Contesté ese mismo día con una pregunta: ¿Qué criterios seguís para el reenvío del producto?. Seis días después sigo esperando una respuesta a esa pregunta. He preguntado también por Instagram y, a las 14:30 horas del 15 de diciembre, siguen pasando de mi culo.

Cuento esto porque muchas veces me han llegado a decir que solo por ser blogger ya tenemos un trato prioritario o exclusivo. Y aquí puedo demostrar que nada de eso es cierto. O al menos, no lo es siempre. Ni siendo blogger, ni siendo usuaria, no pido más que otras, sino lo mismo que a otras chicas se les ha dado.

Iré modificando este post a medida que obtenga respuesta de la empresa.

Por lo pronto, #Birchboxnomola.

Actualización, día 16/12/2014

Tan solo quince minutos después publicar este post, Birchbox me envió un correo diciéndome que, en mi caso, también procederían a hacer el reenvío de la esponja. Por supuesto, el gesto venía con letra pequeña, que paso a indicar: tan solo se me devolvería en caso de haber pasado menos de 14 días naturales desde la recepción de la caja.

Y ampliaba la información: BEAUTYCOM se reserva el derecho a denegar la devolución bien por cuestiones de salud y/o higiene. 

Llegados a este punto, mi apreciación es que están tratando a las clientas como si fuéramos tontas. Primero no se hacen cargo porque es nuestra culpa, aunque hay chicas a las que sí se la reenvían. Luego dicen que nos la devuelven, pero solo si han pasado menos de catorce días desde su recepción, para quitarse así el muerto de encima alegando que es nuestra responsabilidad por no haber reclamado antes.

Considero esta excusa tan descaradamente absurda que hasta me ofende, porque Birchbox sabe perfectamente que estas esponjas fueron enviadas en verano. Con toda la honestidad que soy capaz de reunir a pesar de mi enfado, estimo que la gestión que están llevando a cabo es terriblemente pésima. Principalmente porque todavía hoy, más de un mes después de que las chicas afectadas denunciaran, ni siquiera Birchbox ha dado un paso adelante con un comunicado oficial.

Por si conocéis de alguna afectada más por esta cuestión, hay un grupo de Facebook que hace las veces de foro para tratar de reconducir esta situación.

Seguiremos informando…

Actualización, día 19/12/2014

El mismo día que publiqué la anterior actualización de este post, Birchbox volvió a ponerse en contacto conmigo. Conmigo y con toda la que los quiso oír en Twitter, donde finalmente reconocieron que habían hecho “algunas excepciones” a la hora de reenviar la Beauty Blender.

Vamos por el principio. Nada más actualizar esta entrada, postee tanto en Instagram como en Twitter que había novedades. A raíz de ahí, Birchbox respondió a mi tweet afirmando, de nuevo, que como ya me habían dicho a través de e-mail, no podían reponerme el producto. En principio, porque habían pasado más de 14 días desde su recepción.

¿Por qué no me creí esa excusa? Porque todas las chicas a las que sí se la han repuesto, hicieron la reclamación pasada la quincena. De hecho, Daphne lo ha reconocido así por Twitter. Por lo que, como ya dije en la actualización anterior, la excusa -porque no es otra cosa- es burdísima. Además de falsa.

Si os apetece, podéis leer la conversación que mantuvimos con Birchbox aquí. Aparecen todos los tweets.

El resumen de la misma es:

– Que para que Birchbox te haga caso tienes que quejarte públicamente a través de una plataforma blog.

– Los productos tienen una duración determinada. Según Birchbox (y según ellos, también la marca Beautyblender) las esponjas no duran en buen estado más de 6 meses. Entonces las mías, que tienen más de un año, son una anormalidad de otro planeta.

– Birchbox ha hecho excepciones a varias chicas a las que sí ha repuesto la Beauty Blender a pesar de haber pasado los 14 días y en ningún caso los 6 meses de “caducidad” de la esponja. Llegados a este punto, aclaro varias cosas:

  • Birchbox subraya que estudia “cada caso”. ¿Según qué criterios? Esa respuesta todavía no la sabemos.
  • Pésima gestión en la comunicación de Birchbox. A nivel de correo electrónico, contestan demasiado tarde y con mails genéricos. Demasiado tarde cuando este tema debería suponerles una mayor importancia, sobre todo a nivel de imagen. Por no hablar de lo que vimos en Twitter. Cualquiera que tenga un mínimo de conocimiento en Social Media sabe que jamás una empresa debe reconocer públicamente que da ciertas preferencias a unas clientas en detrimento de otras. Por si no estuviera ya bastante enfadada con que se lavan las manos, su gestión en redes está haciendo que me cabree aún más. Están desarrollando una gestión de crisis pésima que está provocando enfado a muchas personas.
  • No todas las clientas somos iguales para Birchbox. A pesar de que ellos aseguran que sí lo somos pero que “no todos los usos y condiciones de un producto lo son”. Mi respuesta fue sincera y clara: “Los usos y condiciones de un producto deben ser iguales cuando no es una la beauty blender con moho, sino más de 50”. Es algo generalizado y no derivado de un mal uso de la misma. Que no pongan esa excusa porque es absolutamente falsa. Yo sé cuidar perfectamente una Beauty Blender, igual que otras muchas personas. Y en ningún caso el moho ha aparecido por culpa de nuestra falta de conocimiento.
  • Un pedazo de aplauso como un castillo a Daphne’s Cupcake. Porque a pesar de ser ella una de las chicas a las que sí se le ha reenviado la esponja, ha dado la cara en todo momento por las suscriptoras a las que Birchbox ha abandonado. Ella fue la que le “recordó” públicamente a la empresa que ella había hecho la reclamación pasados los 14 días y que se la cambiaron sin mediar palabra y con muchísima amabilidad. Su experiencia y declaraciones son esenciales para seguir reclamando a Birchbox lo que es justo: que cumpla con todas las afectadas de la misma manera, sin preferencias ni privilegios.
  • Cuando volví a insistir en que se aclararan las condiciones de selección para el reenvío del producto, Birchbox pidió algo de tiempo alegando que escribirían un mail “explicando al detalle todo”. Algo que yo agradecí porque parecía que de una vez iban a tomar las riendas de la situación.

Ayer recibí ese mail, un mail genérico para las afectadas -aunque desconozco si a todas les llegó-, en el que se decía que se habían puesto en contacto con Beauty Blender a raíz de las opiniones vertidas en redes y blogs para verificar la calidad del producto. Beauty Blender, como no podía ser de otra manera, ha emitido un comunicado aclarando que los productos son verdaderos -no me cabe duda- y que están fabricados con “espuma de tecnología exclusiva”. Llegados a este punto, voy a coger con pinzas eso, puesto que no es ni medio normal que una esponja que está hecha para trabajar en húmedo sufra de hongos por humedad. ¡No es normal porque a las mías no les ha pasado jamás!

Y el correo sigue con las instrucciones de uso de la “esponja de tecnología exclusiva”, que recomiendan renovar pasados los 90 días. Indignante.

Por lo visto, para Birchbox el último mail es el que cierra este asunto, dado que hace unos días también enviaron la calificación del servicio de atención al cliente. No sé si eso tendrá algo que ver, pero en cualquier caso es una mala señal.

 

Lo único que espero de esta empresa es honestidad. Que reconozcan que se han equivocado públicamente, que no hay clientas mejores ni clientas peores y que reembolsen el dinero o reemplacen el producto, como toda empresa debe hacer, independientemente de que lo fabrique o no. Esto es muy sencillo: si yo compro una sombra de Chanel en El Corte Inglés y ésta viene defectuosa, yo voy a El Corte Inglés a reclamar, que es donde la he comprado. No me voy a la sede de Chanel en París a pedir que me la cambien. En esta cuestión, el distribuidor es Birchbox y son ellos quienes deben hacerse cargo de la situación.

Vuelvan a ponerse en contacto o no con nosotras, estaremos pendiente a los acontecimientos.

Productos del Averno (Vol. II): Leche de Pepino de Ziaja

La vida está llena de momentos buenos y de momentos malos. Pero luego llega la Leche Desmaquillante de Pepino de Ziaja y los momentos buenos se van. Y todo lo que te queda es un brote de acné en la cara.

Ese es el resumen de esta entrada.

2 CON TÍTULO

Compré esta leche desmaquillante en Maquillalia hace poco más de dos meses. Mi intención era buscar un desmaquillador para pieles grasas y di con este. Por 3.75 euros ni me lo pensé. Al carrito.

Es cierto que la primera semana de uso no me iba nada mal, a pesar de la sensación untuosa a la hora de usar toda leche limpiadora. Sin embargo, a los diez días empezaron a salirme unos incómodos comedones por la zona de la mandíbula.

Y pensaréis delante de vuestro ordenador: “Pero, vamos a ver, B. ¿Cómo puedes estar tan segura de que la causa de tal hecatombe en tu rostro es este inofensivo producto de la maravillosa marca de nombre impronunciable que se ahorra el dinero del packaging y la publicidad para mejorar su calidad?”

Para no irme por las ramas lo digo ya: sé a ciencia cierta que los comedones -que en los sucesivos días colonizaron varias zonas más de la cara- venían originados por este producto, ya que era la única novedad que había incorporado a mi rutina facial diaria. Además, desde que lo he eliminado de mi tocador, los comedones no han vuelto a hacer acto de presencia. Blanco y en botella: Leche Desmaquillante de Pepino de Ziaja. 

No podéis haceros una idea, por mínima que sea, de lo que odio este producto. Es, sin lugar a duda, lo peor que he probado jamás. 

3 CON TÍTULO

Si bien es cierto que el formato leche es más pesado para las pieles grasas que cualquier agua micelar -que para eso están-, me parece absolutamente desproporcionado que un producto especialmente creado para este tipo de pieles pueda provocar una reacción así.

Por supuesto, puede que haya gente a la que le funcione genial y haya encontrado la panacea de las leches desmaquillantes en este lanzamiento de Ziaja. Pero para mí es un Producto del Averno en toda regla.

A quien interese, dejo la lista de ingredientes.

1 INGREDIENTES

¿Alguien por aquí lo ha probado y puede dar su opinión?

¡Hasta la próxima!

(PD. La próxima será este jueves, publicaré un look de ojos con una sombra preciosa y muy de moda)

B. 

Ni regalados: Mi #unwishlist (Tomo I)

El otro día me levanté con resaca de siesta y se me ocurrió hacer una Wishlist. O lo que es lo mismo: una lista con todos los productos de cosmética o tratamiento que me gustaría ir adquiriendo con el tiempo.

Pero es tan típico y he visto tantas que quise darle una vuelta de rosca y mi muso -que, os lo confieso ya, es Sergio Ramos– me dijo que mejor que no, que tenía que patentar la Unwishlist. Esto es: una lista con  todos los productos que no paro de ver en el mundo blogger a bombo y platillo y que no los querría ni regalados.

Por supuesto, esto es subjetivísimo y no quiere decir que los productos no sean increíbles, sino que yo, dada mi situación de becaria sin remuneración económica durante nueve largos meses al año no me gastaría un céntimo en ellos. Y si fueran regalados, acabaría vendiéndolos, a priori.

Aclaración: Que un producto aparezca en mi Unwishlist no significa que no pueda pasar a la Wishlist de un momento a otro. Cosas del directo. Así, comienzo con la Unwishlist.

1. Paleta Chocolate Bar, de Too Faced

Yo no sé cuántas veces la habré visto desde que salió. Incluso me acerqué a un Sephora para ver si olía a chocolate como todas decían. Es bonita, pero para mí no es especial. Aún. Y tampoco la meto dentro del grupo de los “Caprichazos”, como la NAKED 3. Ya digo, yo no la veo especial, como sí lo es ésta última. Desde mi punto de vista, son sombras que ya están vistas en otras firmas. No me aporta nada, francamente.

meteoritos 

2. Yachiyo, de NARS 50 y pico euros. ¡¿Dónde vas?! Un dineral para una brocha extremadamente delicada a la que no se le pueden mojar las ramas de bambú que la envuelve. Hay miles de clones de esta magnífica brocha multiusos de pelo natural y de corte perfecto para aplicar el colorete y que siempre quede bien. Así que, por muy genial que sea, pagar 50€ por este utensilio a mí me parece un abuso de tomo y lomo.

3. Meteoritos, de Guerlain.Un acabado nacarado precioso en toda la piel…Los colores de las perlas se unen para, juntos, dar un toque de luz al rostro…“. Me los probé en Primor hace unos meses y me dejaron la cara purpurinosa. Claro, la purpurina da luz. No creo que sea un producto que se pueda utilizar para las batallas del día a día, en las que la luz directa del sol destaca cualquier tipo de brillo de tu piel que no haya sido colocado ahí por el Dios Creador. El precio: entre 35 y 60 euros. Vaya, que ni regalados.

4. SMK Perfect Foundation Brush, de Shiseido De 30 a 40 euros. ¿Para qué? si ya tenemos El Clon

5. Butter Gloss, de NYX Porque ya me engañaron con los Roundstick Lipstick, tan baratos, tan cremosos, tan de Mordor. No quiero saber nada de NYX, al menos en cuanto a labiales se refiere. Además de que no soy muy amiga de los glosses porque siempre termino con más producto en el cabello que en los labios.

6. Jumbos de NYX. Otra joya de la firma. Los grupos de compra-venta de maquillaje de Facebook están llenos de fotos de gente que quiere deshacerse de los Jumbos. Creo que no hay peor Producto del Averno que este. Excesivamente cremosos, no se terminan de asentar en un párpado normal -ni muy graso, ni muy seco-. Yo tuve dos y se los regalé a mis sobrinas para el Carnaval. Otra vez he comenzado a verlos entre bloggeras, sobre todo extranjeras, y me he echado a temblar.

7. Brochas de Make Up For Ever. Las he tocado, probado, he visto y he leído sobre ellas. Sí, son muy suaves. Sí, son estupendas. Pero creo que la diferencia en el acabado y durante la aplicación que puede haber entre estas y las de Zoeva sólo puede apreciarlas un maquillador muy muy profesional. Creo que yo, amateur a la que le gusta mucho probar y probar (y  mientras, ahorrar), sería incapaz de apreciar del todo las bondades de los instrumentos de MUFE. Los precios, dependiendo de la brocha o el pincel en cuestión, van de 20 a 60 euros. Y la brocha más cara de Zoeva vale 20€.

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8. Mascarillas frescas, de Lush. Hace unos años me hice muy fan de algunas máscarillas frescas pero eso era porque el amor -y youtube- me cegaba. En concreto probé tres -dos para rostro y una para el cuero cabelludo-: Terminator Cosmético, Cupcake y Hair Doctor. Y de verdad que no podría decir cuál olía peor. Dicen -“dicen”-  que Cupcake lleva esencia de chocolate. Bien, pues no quiero comerme ese chocolate jamás. Además, en mí no actuaban de ninguna manera. Efecto placebo. No más.

9. Foreo. Después de la tabarra que se dio con el sistema innovador de Clarisonic y todas sus copias (Nexa, Olay), ahora nos martillean las bloggers más reconocidas con este nuevo cacharrito y la ilusión de poder tenerlo a través de un sorteo. Un alto en el camino: creo que como vuelva a ver otro sorteo del Foreo me borro de WordPress. (Esto no lo toméis muy en serio porque seguramente habrá más chicas que sorteen el cacharro y yo estoy contenta con la aceptación de este blog).

Yo tengo el Clarisonic y después de seis meses le he cogido el truco: usarlo dos veces a la semana es BIEN; usarlo más, me convierte en la mascota de la firma, a la que apodaremos “Cratersonic” -por lo de los granos-. Parece que tanta limpieza no es buena para el rostro, ya lo han confirmado varios dermatólogos, así que Foreo irá por el mismo camino, a priori. Pagar 150 euros por un invento que sólo puedes/debes usar un par de veces a la semana no es el camino para llegar directa a la Beatificación.

Ah, por cierto, los de Foreo están muy cerca de presentar su revolución limpiadora para la higiene dental. Yo ahora estoy deseosa de que inventen algo para limpiar toda la casa en un periquete. Será muy pronto, seguro.

Ya está bien por hoy. Y vosotras, ¿qué opináis? ¿tenéis unwishlist? ¿os sumáis a este movimiento de antibombardeo publicitario?

¡Hasta la próxima!

B. 

(La imagen de la brocha Yachiyo, extraída del blog de Makeupzone.net

Enemigo Público: recomendaciones para combatir a las Dependientas del Averno

No quiero generalizar. De verdad que no quiero. Pero en el post de hoy vamos a hablar de un mal universal que estoy segura que alguna de vosotras también sufre o ha sufrido. O va a sufrir.

Si por algún casual del universo, yo soy la única persona sobre la faz de la tierra que ha sido víctima de dependientas ineptas puede que no le encuentres sentido alguno a esta entrada. Si, por el contrario, tú también lo has sufrido, quédate. Y si, por obra y gracia de Dios, tú eres una de esas trabajadoras… por favor, queremos comprar, háznoslo más fácil. No nos gustan las Dependientas del Averno.

dependientas1

Hay una cosa que me fastidia sobremanera. Repito, no quiero generalizar pero siempre que voy a que me asesoren en alguna tienda de cosmética me venden, entre otras cosas que no deseo, una base que no es de mi tono. Da igual la firma: Clinique, Bobbi Brown, Sephora o NARS. Da igual. Me convencen siempre y me la llevo.

¿NW30? Por supuesto que es tu tono, ¡mira que favorecida!

Luego me la pruebo en casa y ¡oh, sorpresa! Soy Miss Hawaii después de salir de una cabina de rayos en plena costa de Honolulú. Y resulta que, al final, he descubierto que soy NC15 en MAC. (Sé lo que estás pensando ‘¿De Ibiza y tan blanca?’ pero vivo en el Mediterráneo, no en el Caribe. En Ibiza no hace sol siempre y yo me tiro mucho tiempo en casa).

Así que hoy vamos a intentar recoger algunas pautas. Si veis que vuestro/a asesor/a hace o dice alguna de ellas… ¡Huid! Y por supuesto, no compréis nada.

1. Que compruebe el color de la base en cualquier zona de tu mano.

No sé quién fue el iluminado que hizo tal tontería por primera vez. ¿Qué tipo de humanoide tiene el mismo tono en la parte interior (excesivamente blanca) o en la parte exterior de la mano (probablemente más oscura) que en la cara? Nadie. O casi nadie. Error de Primero de Dependienta de El Corte Inglés.

2. Que te pruebe la base en el rostro inmediatamente después de haberte desmaquillado.

Por norma general, cuando haces un ejercicio de fricción en el rostro para eliminar el maquillaje inmediatamente aparecen rojeces que alteran el tono de tu piel. Si esto te lo hacen en el stand y, al segundo, te plantan la base es muy posible que el tono que te apliquen sea más oscuro que el que te corresponde.

3. Que te recomiende uno o varios tonos por encima del que te conviene para tener aspecto bronceado.

Eso me ha pasado muchas veces. Que una dependienta me diga: “Niña, llévate NC45, que te da buena cara”. Señoras, señores: para dar aspecto de buena cara ya están los coloretes y los bronceadores. Esta frase hay que convertirla en leitmotiv. A modo de recordatorio: nuestra base ideal tiene que ser del mismo tono que nuestro cuello, para que al aplicarla no se noten los cortes. Yo, como soy prima hermana de Morticia Adams, tengo muchos problemas para encontrar una base de mi tono, por eso siempre me tangan.

4. Que te agasaje con cumplidos de manera repetitiva.

Del tipo: ¡Oh, qué guapísisisima!, ¡Oh, qué bien te sienta!, ¡Mira qué belleza tienes ahora! o ¡Mira cómo te miran los chicos que pasan por el stand! Todas son estrategias de venta, que seguramente les recomienda una persona que no les tiene aprecio. A mí es algo que me repatea. Yo quiero que el que me está asesorando en la compra sea sincero, pero ya sabemos que con la sinceridad no se vende.

5. Que te venda de todo menos lo que tú estás buscando.

Con la fiebre del ‘culo veo, culo quiero’ es posible que los productos de los que más se habla en el mundo de Internet se agoten en las tiendas. Tú, ingenua, llena de ilusión y con la tarjeta de crédito en la mano, te acercas a tu rincón de belleza favorito y le pides a la dependienta de turno ése maravilloso pintalabios de tono rojo aberenjenado azulado y tornasolado que tanto has visto en bocas ajenas, pero que, desgraciadamente para ti, esta out of stock. Nena, huye, eres carne de cañón. Ipso facto te ofrecerán labiales muy parecidos, más o menos brillantes, con un packaging estupendo, ofertas, 3×2, 10% de descuento. O ¿por qué no?: ‘Esta nueva base de maquillaje que nos ha llegado. Es una segunda piel’. Te la probarán, te convencerán y te la llevarás. Y esa es la historia de cómo me vendieron la Studio Sculpt en MAC. Uno de mis Productos del Averno por excelencia.

6. Que quiera venderte lo que está en oferta o de promoción.

Este punto enlaza directamente con el anterior, pero merece mención aparte. Tengo entendido que algunas marcas ofrecen comisiones a los trabajadores por vender un cierto tipo de producto. Da igual tus preferencias, tus necesidades, tu tipo de piel o la cobertura que busques, como esa nueva base aceitosa esté de promoción “es la que mejor te va”. Esto es bastante complicado de adivinar, pero si ves que tu dependienta hace caso omiso a lo que le estás pidiendo y sigue en sus trece probablemente sea porque hay intereses ajenos a los tuyos.

pretty woman

7. Que se ponga chulo/a.

Fui a comprar una brocha ‘lengua de gato’ en el año 2007 –no lo olvidaré nunca– y le pregunté a la dependienta por una brocha para aplicar el maquillaje. En ese momento me miró, miró a su compañera que estaba en la caja mascando chicle, y me dijo:

Para qué querrás tú una brocha de esas, si eso es para profesionales

Efectivamente, no era ni soy una profesional. Pero menos profesional era ella. Mira que era fácil darme la brocha de las narices.

Y hasta aquí. Aunque también creo que hay que saber distinguir si la persona que tenemos delante es una dependienta inepta o, simplemente, lerda redomada. Nunca hay que descartar la segunda opción.

Y a todas aquellas dependientas que atienden con amabilidad y profesionalidad a sus clientas, mi amor eterno. 

Y tú, ¿has sufrido a las Dependientas del Averno en tus propias carnes? Cuéntanos tu historia, hermana, que seguro que -dejando a un lado la tragedia- nos echamos unas risas.

¡Hasta la próxima!

B.

Productos del Averno (Vol.I): La prebase de ojos de Essence ‘I (DON’T) Love Stage’

Seamos claros. Yo tengo un trauma con este producto. Es así, lo tengo.

Corrí a comprarlo hace más de año y medio porque se me acabó la prebase que estaba utilizando (creo recordar que era la de KIKO), y mis párpados grasos no pueden vivir sin prebase. Así que busqué por la blogosfera una alternativa económica y me encontré con eso.

El producto del Averno
El producto del Averno

Pongámonos en antecedentes: mi párpado es graso. Repito. Esto es, para que nos entendamos, el Paint Pot de MAC ‘Painterly’ me aguanta unas cinco horas sin pliegues. No escupe las sombras, pero tampoco las aguanta demasiado. Así, en mi caso, una buena prebase de sombras es técnicamente indispensable para poder lucir decentemente cualquier look de ojos.

¿Qué busco en una prebase de párpados? Que intensifique las sombras y que, por supuesto, ayude a que éstas no me hagan pliegues.

Pues bien, este producto de Essence no hace ni una cosa ni la otra. Es más, no es que las sombras me hagan pliegues al cabo de las horas, es que la propia prebase me hace pliegues. En ocasiones me la he puesto sola porque, gracias a su color piel, el párpado se ve más unificado, pero a las tres horas ya tenía la dichosa rayita en la cuenca.

He probado otras dos prebases, la de KIKO y el ‘Primer Potion’ de Urban Decay. Es cierto, éstas dos son más caras, pero cumplen lo que debe hacer un producto diseñado para alargar la duración del maquillaje.

¿Qué se puede esperar de una prebase que no vale ni para ponérsela sola? No os quebréis la cabeza pensando una respuesta, ya os la digo yo: NADA.

El precio, como casi todo lo de esta marca (unos 3€ cuando yo la compré), es muy competitivo. No así el producto. La duración es de seis meses tras su primer uso. Y trae tal cantidad que no se acaba nunca. La tengo abierta desde hace un año y medio y aún podría utilizarla a diario medio año más. Pero cada vez que la uso y me veo el ojo a las dos horas me enfado.

Puede ser que para párpados menos grasos funcione. Por si acaso, voy a dejar la duda en el aire y el botecito en la basura.

Nota final: 3/10 (por el precio, por el tono que unifica el párpado y porque puede que a alguien sí le vaya bien)

Y vosotras, ¿habéis probado este producto? ¿cuál es vuestra opinión al respecto? ¡Dejadme vuestros comentarios aquí abajo!

¡Hasta la próxima!

B.