Yo solo sé que bien peinada moriré: Mis productos para pelazo

13Hoy me he levantado como una Lannister buena y vengo a pagar mis deudas. ¡Por fin os traigo una de esas entradas que prometí redactar!

Hace unos días publiqué en Instagram (@Ibizabeautyblog, si no me seguís no sabéis lo que os estáis perdiendo) una imagen en la que enseñaba la densidad, la notable cantidad de cabello que tenía. Oiga, tengo pelazo. Para mí era algo impensable hace unos meses, cuando atascaba la ducha semanalmente por todo el pelo que decidía que estaba mejor fuera que dentro de mi cuero cabelludo. Incluso me planteé seriamente ir a una clínica de esas que salen en los anuncios de TV, porque rocé la obsesión. Así como os lo cuento.

¿Y qué le pasaba a mi cabello y aledaños para que yo alcanzara ese nivel de desesperación? Os cuento, de todo: caída a mansalva, picores en el cuero cabelludo, cabello frágil y quebradizo, apagado, raíces grasas, a veces incluso caspa… En esta época me dio por hacer experimentos con productos para el cabello y el resultado no pudo ser peor.

Me replanteé las cosas seriamente, comencé a leer reviews (algunas más fiables que otras) y, sobre todo, hice lo que siempre se ha hecho cuando no existían los blogs) les pedí a mis amigos -a los que me quieren- que me recomendasen productos. Así, fui llenando las esquinas de mi bañera hasta que he ido quedándome con aquellos tratamientos que más me han convencido. Sin más, os chivo nombres y apellidos.

Mascarilla exfoliante, de Deliplus

1. Mascarilla Exfoliante Deliplus

Es tremendamente conocida por este mundo blogger para calmar los picores y remediar la descamación. Se trata de una mascarilla que se aplica con el cabello húmedo antes del lavado. Inmediatamente después de mojar el pelo por primera vez, cojo una buena cantidad de mascarilla y masajeo a conciencia el cuero cabelludo. Al contener partículas exfoliantes y mentol, la sensación de frescor y limpieza que deja es muy agradable, sobre todo teniendo en cuenta el calor que hace. Las partículas son tan pequeñas que, incluso, resultan imperceptibles para la cámara. Masajeo durante un minuto, dejo reposar durante unos dos o tres más, y retiro con abundante agua tibia. Al principio lo hacía una vez a la semana, ahora ya he espaciado su uso a una vez cada quince días.

1.5 Mascarilla Exfoliante Deliplus

Está recomendada, como digo, para cueros cabelludos con problemas de descamación, sequedad y picores, así como para los que sufrimos de raíces grasas. A mí me ha funcionado muy bien para eliminar los restos de piel muerta que se quedan en las raíces. Repito con ella como un básico en mi fondo de ducha. Eficacia a muy buen precio (2,50€ por 300ml)

Champú con Aceite de Oliva Virgen Extra Ecológico, de Isul

Champú ISUL

Ya os hablé de este champú en un post anterior sobre los productos que tengo de esta firma, allí podéis ampliar información sobre él y otros muchos. Sin lugar a duda, es un perfecto aliado para combatir la sequedad del cuero cabelludo sin engrasarlo.

2. Champú ISUL

Lo uso siempre tras la mascarilla exfoliante de Deliplus o cuando noto el más mínimo picor, por leve que sea. No contiene siliconas, ni parabenos y pertenece a una firma joven, española y de cosmética natural y ecológica. Y todo lo que sea sumar en salud y en beneficio al medio ambiente, bueno es.

Este es el único producto hidratante que empleo en mis raíces, ya que mi obsesión es no engrasarlas más. Ya llevo más de medio bote gastado y continuaré con él, porque merece mucho la pena.

Champú Purificante (Original Remedies), de Garnier

Garnier Arcilla suave y limón

Este champú, elaborado a base de Arcilla suave y limón, está especialmente pensado para cabellos grasos. Pero grasos de raíces a puntas. Es el que suelo usar habitualmente.

Esta nueva gama de Garnier, la Original Remedies, se caracteriza por no contener parabenos ni siliconas. Tienen todo un arsenal de productos que se ajustan a diferentes necesidades capilares y sus precios son bastante económicos. Lo cual me deja el camino allanadísimo para contaros una curiosidad con respecto a su precio.

Cuento:

La primera vez que lo compré, lo hice en Primor. Siempre precios bajos, ya sabéis. Lo vi flamante en la estantería, rodeado de decenas (qué digo decenas, ¡centenas!) de botes con millares (qué digo millares, ¡incalculables!) de promesas para todas las descontentas capilares que ansiamos tener la preciosa cabellera de Elle Macpherson, por ejemplo. ¿Cuántas seremos? El caso es que me animé a probarlo por varias razones que terminaron de convencerme en un diálogo conmigo misma que no duró mucho: sus ingredientes (“arcilla suave y limón, eso tiene que limpiar mi pelo que da gusto”), que no contiene siliconas ni parabenos (“¡toma!, lo que yo quería”) y su precio (“¿1,59€? Esta mierda no va a funcionar, pero como funcione triunfo”). Lo probé, funcionó, se gastó y fui a Primor (siempre precios bajos) a reponerlo. La sorpresa fue que ese atractivo 1,59€ había escalado hasta los 2,45€. Que sigue siendo calderilla pero es casi un euro más. Y oye, que tanto tiempo en El Paro sirve para remover conciencia. ¿Que no?

Garnier Arcilla suave y -limón

A pesar de su(s) precio(s), tiene un pequeño inconveniente. A ver si consigo explicarme: me lo deja demasiado limpio. Ilustro: me lo deja tan limpio, tan-tan-limpio, que cuando salgo de la ducha y me lo toco, rechina al pasar los dedos. ¿Qué significa eso? Que su poder limpiador antigrasa es brutal. Me río yo de Villa Arriba y Villa Abajo y sus combates por Fairy. El problema de todo esto es que mis raíces son grasas, sí, ¡pero las puntas no! Así que después de usarlo debo aplicar siempre una mascarilla o un acondicionador hidratante para que no parezca que llevo ocho meses sin cortarme el pelo. Lo cual es cierto, pero eso vamos a dejar que quede entre vosotras y yo.

Champú anticaída a la Quinina, de Klorane

4. Klorane

Como os decía al principio de la entrada, uno de los grandes males que me aquejaban era la caída (a mansalva) de cabello que estaba sufriendo. Preguntando a mis compañeros de la vida en busca del Santo Grial, mi padre dio con la tecla. Y es que él siempre “da con la tecla”. No sé en qué momento terminé hablando con él sobre champús, pero me recomendó (y hasta me regaló) su mayor tesoro. “¿Esto? Esto es una maravilla hija, tú pruébalo y ya me cuentas. Ya verás como he dado con la tecla”. Obviando el cartón que a todos los hombres les sale en la coronilla una vez que se convierten en padres, el mío sufre de caída y lo que le queda es bastante fino y frágil. Así que para él este champú es, efectivamente, la tecla que no puede dejar de pulsar.

 Klorane

Este champú de Klorane contiene quinina y complejo vitamínico B, lo que “estimula el bulbo piloso, refuerza la queratina y estimula el crecimiento del cabello”. Mi opinión: no sé si es o no La Tecla, pero ayuda y apacigua la caída. No obstante hay que ser realistas, y hay épocas del año (como el verano y el otoño) en las que hay pelos a los que no los salva ni Klorane, ni cristo que lo fundó. Eso hay que pasarlo.

Lo uso una vez en semana para mantener, y aumento hasta las dos dosis semanales cuando sufro de una época de mayor caída.

Acondicionador Reparador Hidratante, de Moroccanoil

Acondicionador Moroccanoil

Por el momento es el único acondicionador que tolero. No me apelmaza, ni me engrasa, ni me resta volumen, a pesar de hidratar (casi como una mascarilla) y reparar. Desde mi punto de vista es un producto de una calidad alta en el que merece la pena invertir.

Acondicionador Moroccanoil

Aplico una pequeña cantidad de medios a puntas y dejo actuar un par de minutos antes de enjuagar. El resultado es un cabello suelto, brillante, con las puntas en su sitio y sin encrespamiento. Me tiene enamorada desde que lo descubrí en el blog de Sara Carbonero. Al parecer, tanto el champú como el acondicionador de esta gama de Moroccanoil son unos de sus MUST. Ahí lo dejo.

Mascarilla Reparadora, de Yves Rocher

Mascarilla Yves Rocher

Creo que ya he perdido la cuenta de las decenas de (qué digo decenas, ¡incalculables!) mascarillas para cabello que habré probado a lo largo de mi vida. Más o menos hidratantes, más o menos nutritivas, pero al final son pura silicona que lo único que hacen es vestir la fibra capilar y enmascarar los verdaderos problemas del cabello. Cuando por fin fui consciente de eso, me lié la manta a la cabeza (casi literalmente) y me fui a buscar una mascarilla que me tratara el cabello de verdad, que me lo cuidara y que no llevara ni una chispa de siliconas. Et voilà! Di con esta de Yves Rocher que me está gustando muchísimo.

Mascarilla Yves Rocher

Según indica la marca francesa, esta mascarilla reparadora elaborada a base de Aceite de Jojoba y Manteca de Karité está recomendada para cabellos secos, muy secos o dañados. Por supuesto, la aplico de medios a puntas durante un par de minutos, enjuagar y a vivir. Para mí es sensacional y su olor a Karité, que me chifla, dura en el cabello días. Cuanto más la uso, más noto su efecto reparador. Y es que, ciertamente, es una mascarilla de tratamiento. Ya he gastado un bote y he repetido corriendo. ¡Larga vida!

Tratamiento Light, de Moroccanoil

 Moroccanoil Light

El que yo tengo es una muestra de 10ml que me regalaron al comprar el champú y el acondicionador, y desde entonces lo uso con cuentagotas para que no se me gaste nunca. Además, es que hace falta muy poquita cantidad para todo el cabello, por lo que cunde esplendorosamente.

Aunque éste no es el original, los de Moroccanoil decidieron -muy acertadamente- crear una versión light de su exitoso tratamiento, para que así incluso las de cabellos con tendencia a engrasarse rápidamente podamos beneficiarnos del aceite de esta conocida marca.

Me gusta mucho aplicarlo con el cabello húmedo, tras haber sido cepillado. Es inigualable el brillo y la suavidad, con soltura, que consigue aportar al pelo. Si tenéis la oportunidad de probarlo, hacedlo, porque os va a encantar. Una pequeña gota del tamaño de un grano de arroz es suficiente para un cabello de longitud media como el mío.

Ma-Hair, de MamaZebra

Mama zebra

Ya hablé de este sérum aquí y aquí. Y sí, sigo pensando lo mismo. Me tiene enganchada: lo uso con el cabello húmedo tras la ducha los días en los que he aplicado mascarilla o cuando considero que no necesita demasiada hidratación; o con el cabello seco después del secador y la plancha; o en cualquier momento del día si veo que tiene poca luz. Voy probándolo en diferentes escenarios y el resultado siempre es muy bueno.

A pesar de ser un aceite potente, pues entre sus ingredientes están el Argán, la Oliva y el Trigo (ahí es nada, toma chute de hidratación), no resulta nada pesado para el cabello. Lo adoro. Se da la casualidad de que cuando lo he usado alguna que otra vez me han preguntado por “las nuevas mechas rubias” que me he puesto. Nada de eso: mi cabello es originariamente castaño con ciertos reflejos -muy leves- rubios. Con este aceite, al parecer, esos reflejos míos tan vergonzosos se atreven a dar la cara y embellecen mi humilde cabellera. Nada es casual: cuanto más hidratado está un cabello, más brillo tiene. Y a mayor brillo, mayor lucimiento, lo que provoca que los colores se vean más vibrantes.

Protector Térmico ‘Volumen’, de Elnett Satin (L’Oréal Paris)

Protector Elnett Satin Loreal Volumen

Ya he probado varios protectores térmicos, pero ninguno se ajusta tanto a mis necesidades como lo hace éste. Existen tres versiones de ese protector/fijador de L’Oréal Paris: para alisar, para rizar y para dar volumen. Y como sabéis, el volumen es mi obsesión.

Cumple lo que promete, a medias. Según la firma, este producto aporta un volumen espectacular durante tres días. Volumen da; espectacular, depende de para quién; lo de los tres días es, directamente, mentira. Aun así, me gusta mucho y no espero cambiar de protector en los próximos meses. No engrasa las raíces, no apelmaza ni se siente pegajoso en el cabello.

Protector Elnett

Tres o cuatro pulverizaciones son suficientes para un corte como el mío, evitando el cuero cabelludo. Después procedo a secar de la manera habitual, y utilizo tenacillas o plancha sin necesidad de volver a aplicar el producto. Aunque es cierto que no dura tres días, es un volumen notable que puede llegar a aguantar el día y pico. No seáis demasiado generosas con el “pico”. Y como es mejor que nada, a mí me vale.

Un buen cepillo anti-tirones

10. Cepillo ID Italian (FILEminimizer)

Esta es una de las claves, o una de esas Teclas a las que suele hacer referencia mi padre, en lo que a cuidado del cabello se refiere. Un cepillo que no tenga buena calidad puede destrozarnos la melena leonesa que estamos buscando, así que lo más sensato sería hacerse con una herramienta que desenrede sin dar tirones y sin rompernos demasiados pelos.

Me refiero a cepillos estilo Tangle Teezer, cuyas púas sean flexibles y mejoren una de las más traumáticas experiencias de casi toda niña. Y si os peinaba vuestro padre para ir al cole, sabéis a lo que me refiero.

Lo cierto es que yo he probado ya el Tangle Teezer, y aunque funciona a las mil maravillas no es el tipo de herramienta que yo busco, ya que para mí es mucho más sencillo usar un cepillo que tenga mango. El que yo ando utilizando no es que sea el mejor del mercado, pero sí funciona genial y desenreda muy rápidamente. En concreto, adquirí el de la imagen, de la firma ID Italian, en Primor. No recuerdo el precio, pero no superaba los tres euros. No lo he visto en la web de la perfumería, pero en las tiendas físicas sí lo he visto un par de veces. Si no, incluso en Mercadona hay uno muy similar.

Del mismo modo, no todo se reduce a la herramienta, sino que también hay que tener cierta destreza. Es muy importante peinar el cabello en secciones y siempre comenzar desenredando las puntas, luego los medios, y luego a la raíz. Si lo hacéis así, veréis que la tarea se hace mucho más sencilla, mis sobrinas dan fe.

Cepillo de aire rotativo iPro 800, de Babyliss

cepillo de aire rotativo babyiliss iPro 800

Siempre procuro, sobre todo por la flojera que me entra al tener que usar secador en verano, dejar que el cabello comience a secarse al aire. Cuando ya solo queda una leve humedad, ataco con un secador (el que yo tengo es el Expert D341E de Babyliss), o con uno de los mejores inventos con los que me he topado: el Cepillo de aire rotativo iPro 800, también de Babyliss. Desde mi punto de vista, simplifica hasta el límite el alisado manual de toda la vida, para el que necesitabas un secador, un cepillo moldeador de un tamaño adecuado y un par de manos más de las que traemos de serie. Como no podía esperar a que me crecieran dos brazos más, el cepillo rotativo de Babyliss me ha facilitado la vida muchísimo.

cepillo de aire rotativo babyiliss iPro 800

Es muy sencillo de usar, no pega tirones, no se atasca, no encrespa, es fantástico. Tiene dos velocidades de aire caliente y una de aire frío para fijar el peinado; y trae dos cepillos intercambiables, uno de 35mm y otro de 50mm, que es el que yo uso.

Esta fue una gran adquisición y estaba deseando hablaros de él en un post de favoritos. ¡Así que ahí lo dejo!

Champú en seco XXL, de Batiste

Batiste XXL

Suelo lavarme el cabello unas tres veces en semana. Al menos es lo que tengo planeado, aunque no siempre es así. Para aquellos días en los que me lo veo con un poco de sudor, indomable, o que simplemente no sé qué hacer con él pero no tengo tiempo de lavármelo y peinármelo, tiro de este producto de Batiste.

Igual si os cuento que es mi mejor amigo pensaréis, muy acertadamente, que debería salir a la calle más a menudo y comenzar a relacionarme con seres humanos. ¡Pero es que es cierto! Nunca me falla. Aplico en las raíces, masajeo con las yemas de los dedos hasta retirar el residuo grisáceo y listo. Lo que suelo hacer después es aprovechar la cantidad de volumen sobrenatural que me deja el champú para hacerme una coleta con tupé o un recogido abombado. Creedme, es una maravilla para dar ese volumen que nos falta a las “pelolacio”.

ibizabeautyblog instagram

¡Y eso es todo! Espero que os sea útil esta entrada con mis favoritos para cabello y que me dejéis vuestras opiniones en forma de comentario adorable, así como cualquier duda, sugerencia o recomendación de productos que os funcionen tan bien. ¡Os contestaré lo antes posible!

¡Hasta pronto!

IBIZABEAUTYBLOG

 

Nada cambiará mi amor por ti siempre sentirás que yo te amo: Gel de Belleza Diadermine Nº110

Creo que ni siquiera Glenn Medeiros es capaz de plasmar en su canción un amor tan puro como el que yo le profeso a este gel limpiador de Diadermine.

En las líneas que siguen, vamos a desgranar las características de esta nueva incorporación a mi rutina de limpieza, de la que disfruto desde la primera semana de septiembre. Hoy, en IbizaBeautyBlog: Nº110, Gel de Belleza Limpiador de Diadermine.

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Lo que Diadermine dice…

DIADERMINE Nº110 GEL DE BELLEZA es un limpiador de alta eficacia en textura gel que purifica eficazmente la piel y elimina los restos de maquillaje de cara y ojos. Su exclusiva fórmula está enriquecida con 110 gotas de aceite hidratante para mantener la hidratación de la piel de forma duradera. No graso, la piel queda calmada, suave y fresca tras su aplicación.

Aplicar diariamente por la mañana y por la noche con un algodón. No necesita aclarado.

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A simple vista…

Efectivamente, es un gel limpiador. No contiene jabón y no hace espuma, es puro gel. Tampoco es pesado ni excesivamente líquido. Existen dos versiones, una para pieles secas y ésta (para pieles normales y mixtas). El olor es muy agradable y me recuerda a la típica crema de la abuela, aunque no resulta del todo molesto. El dosificador es comodísimo, aunque sí que es cierto que libera más producto de la cuenta. Una sola dosis es poco; con dos, te pasas.

El formato que yo compré venía en una promoción de 2×1, con sendos botes de 200ml cada uno.

Detallo los ingredientes a continuación:

AQUA – HEXANEDIOL – PEG-7 GLYCERYL COCOATE – POLOXAMER 184 – PANTHENOL – ACRYLATES/C10-30 ALKYL ACRYLATE CROSSPOLYMER – PARFUM – TETRASODIUM EDTA – BENZOPHENONE-4 – CI 42090 – CI 16035

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Como yo lo uso…

A pesar de que la firma recomienda untar un disco de algodón con el producto, considero que ese modo de uso no garantiza la mayor eficacia de este desmaquillador. Y es que su textura gel permite que se deslice mejor si se aplica directamente sobre el rostro.

Es muy importante que cuando lo vayáis a poner en la cara, las manos estén limpias y secas, que no haya ni una gota de agua en los dedos. De lo contrario, el gel se escurre y no es efectivo para retirar el maquillaje. 

Con la cantidad de dos dosificaciones en la palma de la mano, masajeo todo el rostro con movimientos circulares ascendentes pasando por todas las zonas maquilladas (incluidos labios, párpados y pestañas, donde insisto -suavemente- hasta que noto que la máscara está deshecha y no queda residuo en ellas). Como es muy agradable -o al menos a mí me lo parece- empleo alrededor de un minuto en esta labor.

Diadermine desmaquillante 110 gel

A continuación, retiro todo el gel del rostro con agua. El resultado es una piel suave, limpia y muy confortable. No reseca, ni tampoco produce grasa. Ni siquiera a la mañana siguiente.

Tras el aclarado, con la piel ya seca, continúo con mi rutina de cuidado facial (tónico, sérum e hidratante).

Efectos a corto y medio plazo…

A corto plazo: piel limpia, sin rastro de maquillaje, sin irritaciones y muy suave.

A medio plazo: piel más hidratada, poros más cerrados. Y es que una buena limpieza facial evita que los poros acumulen más porquería de la cuenta.

Diadermine desmaquillante 110 gel

Mi laudo…

Es, sin duda, el mejor producto desmaquillante que he probado. Me resulta comodísimo (incluso lo utilizo en la ducha) y no tiene ningún efecto secundario nocivo en mi piel, tan problemática y a la deriva siempre.

A pesar de que me mostré un tanto reticente a la hora de probarlo las primeras ocasiones, no me ha provocado ningún brote de acné. Independientemente de las ‘110 gotas de aceite hidratante‘, que era lo que más me asustaba. No obstante, y aunque la marca advierta explícitamente que se trata de un producto sin aclarado, yo siempre he retirado el gel con agua inmediatamente. La razón no es otra que evitar más hidratación de la cuenta -por si acaso- y eliminar todo tipo de residuos.

Recomiendo encarecidamente, que paséis de usarlo con un algodón. La fórmula gel es más efectiva aplicada sobre la piel directamente, que esparcido por el rostro con un disco de algodón. El poder de limpieza es mucho mayor, lo puedo asegurar. El algodón absorbe el producto y se gastaría más de la cuenta.

Con ‘Nº110 Gel de Belleza‘ desaparece absolutamente todo: máscaras de pestañas (normales y resistentes al agua), productos de larga duración, labiales muy pigmentados… ¡Es a prueba de todo!

El precio es económico. En mi caso, me hice con los dos por 4.95€ . No obstante, lo he visto a la venta en otros comercios y el precio nunca supera los 5 euros.

Lo único que no me gusta es el nombre. Los de Diadermine deberían darle uno más comercial o más corto. O más bonito. Otro, el que sea.

Diadermine desmaquillante 110 gel

¿Lo recomiendo?

Sin duda, sí. Aunque cada piel es un mundo, éste es un producto muy efectivo y respetuoso con la piel. Yo la tengo sensible y me funciona fenomenal en ese aspecto. Y el precio, ante todo, es una de sus mayores ventajas. Además, es fácilmente localizable, dado que casi todas las perfumerías o droguerías comercializan Diadermine desde tiempos inmemoriales.

¿Alguien por aquí ya lo ha probado? Anímate a dejarme tu opinión. En caso de no tenerlo, ¿te gustaría probarlo?

¡Hasta la próxima!

B. 

Ven conmigo, ven conmigo baby: Mis favoritos de Julio

No me puedo creer que vuelva a estar por aquí otra vez. Disculpitas, ante todo. Llevo desde abril sin publicar en el blog, pero -simplificando- han sido unos meses complicados en los que poco o nada me apetecía preparar una entrada. Agosto mola y vuelvo para quedarme, con muchas ideas e ilusión. Ahora sí. 

¡Hola, hola!

Termina julio, y con él un mes de amor absoluto por varios productos que paso a enseñaros.

1. Protector solar para pieles grasas, de Avéne

Todo lo que pruebo de esta firma acaba gustándome. Terminé por fin el dichoso protector solar facial de Heliocare (que a mí no me ha gustado nada) y acudí a la farmacia en busca de consejo y auxilio. Y es que a partir de Mayo en Sevilla hace un sol de justicia. La farmacéutica -majísima- me recomendó este protector: especialmente aconsejado para las pieles grasas (no comedogénico) y matificante. El SPF es de 30. Creo que el precio bajaba de los 13 € en El Corte Inglés, aunque yo lo compré con un 15 por ciento de descuento.

En las imágenes inferiores podéis comprobar la textura: espesa pero, aseguro, se reparte bien y no resulta nada pesada. Además, matifica la piel instantáneamente y no aporta brillos extra.

Me parece muy buen producto, cumple lo que promete y por eso estoy contentísima.

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2. Fake Up, de Benefit

Lo que yo siento por este corrector de ojeras es AMOR. Ya os hablé de él aquí, haciéndoos una comparación con el The One de Revolution. Después de varios meses de tute y disfrute, lo tengo claro: hasta que la muerte nos separe.

Aunque es caro, cunde. Y ya lo advierto: solo para chicas que busquen un corrector de ojeras hidratante y sin apenas cobertura. Si no, no os vais a ajuntar.

En mi caso, no se cuartea en todo el día: lo siento muy cómodo para la zona de la ojera, que es más bien seca.

Si tuviera que ponerle un punto en contra sería el precio: 25.50 € en Sephora, pero siempre pueden aprovecharse los descuentos (como hice yo).

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3. Dermablend, de Vichy

Desde que la compré (allá por febrero) la he usado casi a diario. Aunque el tono no termina de ser el mío -el 15 OPAL es un pelín más oscuro que mi NC10-, la utilizo antes de la base o después para tapar marquitas. Creo que es un producto inmejorable para cubrir manchas y granitos, dada su alta pigmentación. Ya ha aparecido en mis favoritos en otra ocasión. Os hablé de ella aquí y aquí.

En julio ha sido un favorito especial porque una de sus características es su larga duración y aspecto mate, algo que en Ibiza es, para mí, indispensable: el calor y la humedad insular llevan semanas haciendo estragos en mi piel.

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4. Bronceador ‘Laguna’, de Nars

Fue uno de mis regalos de cumpleaños y hoy puedo decir con contundencia que este producto ha llegado a mi vida para quedarse. Creo que el precio ronda los 35 euros, pero siempre se puede recurrir a algunas webs, como KISS and MAKE UP NY, para adquirir productos de esta firma a mejor precio.

En cuanto al bronceador, es excelente. Existen dos tonalidades: ‘Laguna’ y ‘Casino’, los primeros más claros que los segundos. Dejan en la piel un ligero aspecto satinado, casi imperceptible, precioso. Lejos de los bronceadores que quedan en la piel anaranjados, deja un aspecto natural.

Sí, y mil veces sí.

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5. Cream Colour Base ‘Pearl’, de Mac

Este verano, con tanta base mate he recurrido mucho a este producto para dar los puntos de luz en el rostro. Y me encanta.

Aun siendo un producto en crema muy pastoso, no resulta pesado en la piel ni la engrasa. Tampoco deja un acabado purpurinoso. Así que, de ’10’. Poco más puedo decir de un producto archiconocido del mundo Blogger. Por poner una pega: se guarrea rápido, pero no influye ni en su aplicación ni en su efecto.

Pinchad aquí si queréis verlo en acción.

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6. Sombra ‘Hustle’ (Naked 1), de Urban Decay

Por necesidad y espacio, en la maleta de Ibiza me traje un par de paletas. Entre ellas, la Naked1 de Urban Decay. Inventando looks, redescubrí la sombra ‘Hustle’. Y nunca dejaré de amarla. ‘Hustle’ es un marrón chocolate metalizado y con pequeños destellos dorados. Creo que favorece muchísimo sea cual sea el color de ojos que tengamos. Y si no me creéis, mirad.

La calidad de las sombras de Urban Decay me parece espectacular, y este color -en particular- me encanta. Si lo tenéis, dadle una oportunidad en ahumados. ¡Es fantástico!

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7. Color Infallible ‘002 Hourglass Beige’, de L’Oréal Paris

En más de una ocasión he dicho que estas sombras de L’Oréal me parecen fantásticas por sus tonos, matices, duración, intensidad… Este color es maravilloso para manchar el párpado fijo y dar luminosidad en el lagrimal. Un tono champagne perfecto para todos los looks.

Si podéis, probad estas sombras. Estoy segura de que no os van a decepcionar. Próximamente haré un post mostrando todas las que yo tengo, con swatches y palabras de amor. ¡Recomendadísimas!

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8.  Khol & Contour 16 Horas ‘Ultra Black 71’, de Bourjois

Para los looks de ojos, he optado por los eyeliners para marcar la mirada. Uso y abuso de este lápiz negro de Bourjois, de larga duración y muy intenso. Lo que más me gusta de este producto es que la mina del lápiz tiene la cremosidad justa para poder difuminarlo sin que se pierda la intensidad. Y la duración es brutal incluso en condiciones de humedad y calor.

Hace años que lo compré, así que no recuerdo el precio. Ya veis su estado lamentable en la imagen de abajo. En cuanto a su duración en la waterline… no podría decirlo, ya que yo no uso lápices en esa zona.

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9. Mousse limpiadora Effaclar H, de La Roche Posay

Es fantástica para pieles grasas pero deshidratadas. En la época en la que yo la compré mi piel pasaba por una racha complicada, tenía muchas zonas de sequedad debido a la cantidad de productos astringentes que uso.

A día de hoy, no tengo ni pizca de deshidratación y el mérito es de esta mousse. Si os interesa puedo hablar más detenidamente sobre este producto de La Roche Posay.

 

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Estos han sido mis productos favoritos de julio, un mes en el que me he maquillado bastante poco y que ha estado condicionado, absolutamente, por el calor, la humedad y la aparición de manchas e imperfecciones indeseables.

Y para vosotras, ¿qué productos han sido vuestros favoritos?, ¿compartís alguno conmigo? Me gustaría leeros en vuestros comentarios (que os he echado de menos). 

¡Hasta muy pronto! 

B.

 

Sólo contigo: ¡Favoritos de Febrero y Marzo!

Sólo contigo, sólo soy feliz si yo te miro. Basta tu aliento para que me sienta como el viento. Como el viento, como el viento… como el viento mece mi cuerpo. Lo que disfruté en el concierto de este hombre.

Queridos y queridas, febrero fue un mes complicado. Exámenes y un inicio de cuatrimestre en la Facultad que no me dejaron disfrutar de mis productillos. Así que preferí esperar un poco más y dejar correr marzo para seguir experimentando.

Algunas son nuevas incorporaciones al tocador, otros los he redescubierto y uno en concreto lleva siendo favorito desde hace meses, pero recientemente he tenido que reponerlo y he pensado que ya era hora de decir lo mucho que me gusta.

1. Tónico ‘Tea Tree Water’, de Lush

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Nunca había tenido un tónico favorito. Siempre notaba que me resecaban y me dejaban la piel tirante. Algunos, aunque estaban recomendados para eliminar rojeces, me dejaban el rostro todavía más atomatado (sí, este término lo acuño yo, aquí y ahora, lo siento RAE).

Un día vino a maquillarme a casa Azucena y me recomendó este, que no contiene alcohol y estaba indicado para pieles grasas con tendencia acnéica, ya que está hecho a base de Aceite del árbol de té. Yo ya lo conocía, pero Lush -no sé por qué- no me despertaba demasiada confianza en temas faciales. Me animé a probarlo y ya no quiero otro. Es fresquito, muy agradable y me calma la piel. Y de precio está genial (5.50€ por 100g).

Me ha durado exactamente tres meses y, por supuesto, he vuelto a comprarlo. Lo uso por la mañana y por la noche, inmediatamente después de lavarme la cara. Impregno un algodón y lo paso a ligeros toques por el rostro, cuello y escote.

También puede encontrarse en pastilla, pero el formato en spray lo hace comodísimo.

2. Cicaplast, de La RochePosay

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Si hay una crema que ha marcado un antes y un después en mi piel, es esta.

Desde que dejé la píldora hace ahora un año y medio, mi piel ha sufrido lo que no está los escritos. Brotes de acné perenne, así. Comedones dolorosos que dejaban huella. Lo he probado todo. TODO. Había perdido la esperanza por el camino, hasta que navegando por la web de la firma encontré este producto, indicado para la reconstrucción de la epidermis en pieles con imperfecciones y tropezones más típicos de una sopa menestrone que de una cara humana.

Desde la primera semana: adiós pielecitas molestas que rodean a los granitos secos y que estropean, inevitablemente, el maquillaje. Con el uso continuado, dos veces al día, noto la piel mucho más calmada y con menos marcas. Con muchísimas menos marcas. Todavía falta mucho para que esté perfecta, pero creo que voy por el camino correcto.

Lo uso después del tónico y antes de la hidratante, independientemente de que vaya a maquillarme o no.

Lo compré en Primor, a 5,99€.

3. Aqua Vita 24 horas (pieles mixtas/grasas), de Apivita

Aqua Vita Apivita

Desde que probé las mascarillas de arcilla y propóleo de esta firma le prometí a Dios Nuestro Creador que no sería ese el último producto que compraría a Apivita.

Llevaba tiempo interesada en una hidratante especialmente preparada para pieles grasas y que no contuviera alcoholes de ningún tipo. Di con esta y era cuestión de tiempo.

Aquél aciago día, en el que me dispuse a hacer deporte y terminé en El Corte Inglés comprando, se vino a casa. 31,50€ pero se puede encontrar mucho más barata en otras superficies o en farmacias online. No he probado nada igual de confortable en mi vida. NADA. Se absorbe muy rápidamente y la piel se siente a gusto y encantada de haberse conocido. El olor es buenísimo. Es un gustazo ponerse esta crema en el rostro.

La hidratación para mí es suficiente. Aunque para el próximo invierno probaré con la que está indicada para pieles normales/secas de esta misma gama, por eso de innovar y probar.

Como veis, estoy encantada con estos tres productos que conforman mi rutina diaria. Y es que la piel me está mejorando muchísimo. Seguiremos informando. Creo que todos, en conjunto, han ayudado a la desaparición de las manchas, a mejorar el tono y aumentar la luminosidad, a controlar los brillos y ni rastro de los comedones que tanto dolían.

4. Fondo de maquillaje fluido corrector Dermablend, de Vichy

Vichy Dermablend

Pues sí. La volvéis a ver por aquí. Aunque sigo manteniendo firmemente mi postura de que no es mi tono -y me jode- creo que es un corrector inmejorable para las manchas del rostro. Cunde mucho y no se pierde al poner una base encima.

Este es mi segundo llamamiento. Por favor, señores Vichy, hacedme un par de tonitos más claros.

En Perfumerías Aromas me costó unos 18€. Pero sé que está más barata en otros establecimientos.

5. ‘Suede’, de Sleek

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Hace un año que lo compré en Maquillalia, pero cada vez que lo miraba no me decía nada. Me lo ponía y seguía sin contarme nada. Y es que, por lo visto, este es de los pocos coloretes de Sleek que hay que aplicar con mano suelta, porque sino no pigmenta.

Así, sí. Me gusta muchísimo. Lo he utilizado casi todos los días para ir a la facultad y casi siempre me decían que tenía muy buena cara. Yo, modesta entre las flores, le achaco tamaño milagro a este colorete.

Quizás a muchos lectores de blogs les gusta que el redactor o redactora les explique cómo se componen los colores. Yo soy partidaria de no decir lo que ya se ve, no me gusta redundar -al menos no deliberadamente-. Así que no voy a describir cada uno de los matices de este colorete marrón cálido mate, porque ya lo estáis viendo.

Ahora viene la barbaridad del año: aplicado, me gusta más que el Madly de NARS.

6. ‘Lady Danger’, de MAC

Lady Danger MAC

Llevaba años bebiendo los vientos por este pintalabios rojo potente de subtono naranja y de textura Matte (como ya podéis ver en la imagen). Puesto que sólo está a la venta en los MAC Pro (y en la Web) aproveché una época de gastos de envío gratuitos y me lo pedí. Pa’mí. Dame. Mío.

En los morretes queda estupendo. 21€ que valen cada céntimo. Y la pega, pues la de siempre de los Matte de MAC: que en las mucosas no pinta ni con una capa de Titanlux.

Para las interesadas: el perfilador ‘824 Orange‘ de NYX le viene como anillo al dedo.

7. Exfoliante corporal de naranja, de Ziaja

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Si me seguís por Instagram sabéis que estoy un poco loca. Y también que me gusta mucho este exfoliante.

Tiene unas partículas muy pequeñas que no rascan hasta arrancarte la piel a jirones, pero tampoco se deshacen. Vamos, es el tamaño perfecto. (Esa frase que muchos hombres quieren oír…)

El olor está bien. A ver, huele a naranja, pero si a mí me ponen un zumo de naranja que huela así lo devuelvo in the moment.

Lo compré en Maquillalia, por 6.99€.

8. Mi corte de pelo

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JAJAJAJA

Es cierto. A ver, os cuento.

Desde que tengo uso de razón he tenido el pelo largo. Mi pelo es muy liso, mucho mucho. Y lo más corto que lo he llevado ha sido por la cintura. Mi pelo era intocable. Ay, aún recuerdo lo que lloré con cinco años cuando me cortaron las puntas.

Hace cuestión de un año me entró la neura de que me lo quería cortar a la altura de las clavículas, pero no me atrevía por miedo a verme en formato champiñón o a que se me viera muy poca cantidad de pelo. No obstante, siempre seguí con el runrún, y al final me acerqué a mi peluquería en Sevilla –Víctor del Valle (José Laguillo)- y mi adorada y maravillosa peluquera –MªLuisa– me animó a dar el paso.

El resultado me gusta mucho, aunque estoy adaptándome aún a la hora de peinarme. Parece que no, pero que te falten 15 dedos de cabello de un día para otro es un traumita.

Lo importante es que es un cambio que me gusta, que me anima y me motiva. Me veo diferente y me gustan las emociones que me crean las cosas nuevas en mi vida. Y creo que ese es un empujoncillo que nos hace falta a veces.

Es todo, queridos y queridas.

¿Habéis probado alguno de mis productos favoritos de estos meses? ¿o quizás habéis tenido alguna neura y habéis cambiado de look? ¡Contadme!

¡Hasta la próxima!

B. 


 

Siento la calidad (nefasta o ajena) de las fotos, pero no encuentro la tarjeta de memoria de mi cámara y no he podido subir las que hice de mis productos favoritos. Os lo compensaré, sé que me entendéis. Si encuentro la tarjeta antes que Matarile sus llaves, reemplazo las fotos pronto. 

Las Cinco Sombras de B.: mis favoritas

Para mí, los ojos siempre tienen que estar impecables en un look, incluso cuando el protagonismo sea de los labios. Una mirada descuidada es un error en el que no debemos caer. Y yo, tan pragmática siempre, para mi día a día prefiero destacar mis ojos antes que los labios, por eso de no tener que estar retocando cada dos o tres horas.

Así, mi amor por las sombras no es un secreto.

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Puedo vivir con un solo colorete, pero que no me falten mis sombras. En crema, en stick, en polvo, pigmentos, glitters… ¡me encantan!

Llevo viendo desde hace semanas en Instagram a muchas chicas subiendo fotos de sus cinco sombras favoritas. Yo, que soy de “culo veo, culo quiero”, y después de mucho pensarlo, me lanzo también a desvelaros cuáles son mis cinco sombras favoritas. Como podéis ver en la imagen superior, tengo una especial predilección por los morados y es que creo que sientan genial a los ojos marrones, como los míos.

Al lío.

1. ‘122’ de Kiko 

kiko

Es mi básica por excelencia, de ahí que sea mi favorita. No es la más bonita, por supuesto, pero me da mucho amor. Un marrón topo con subtono grisáceo y mate. Perfecto para las transiciones, para suavizar los cortes o para marcar la cuenca ligeramente en un ojo desnudo. Ya veis en la imagen el mucho uso que le doy (yo, que nunca he tocado pan en una sombra). Como digo, lo que más me gusta de esta sombra es el tono grisáceo, puesto que es perfecto para crear una transición con naturalidad, como si fuera una sombra propia del ojo. Soy de la Escuela de Pensamiento que cree que los colores cálidos para las transiciones son demasiado artificiales.

Wedge vs 122 kiko

Para que os hagáis una idea. La sombra que aparece en primer plano es la ‘Wedge‘ de MAC, muy recomendada para transiciones también, pero tiene un tono cálido que a mí, particularmente, no me termina de convencer para tal cometido.

Kiko ha cambiado toda la numeración de las sombras, así que desconozco si siguen teniendo esta misma en la tienda o  si tiene un número distinto.

2. Color Infallible ‘Burning Black’ de L’Orèal

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Amor a primera vista. Es un color de difícil descripción, vamos a ver: un morado con base negra (o un negro con subtono morado) con destellos rojizos. En el párpado, según como le dé la luz, puede llegar a tener una tonalidad marrón. Es una sombra muy muy especial. Dicen que es un clon de la Eyes To Kill nº2 de Armani, pero como yo no la tengo no lo puedo confirmar.

burning black swatch

Estas sombras de L’Orèal me encantan. Son pigmentos prensados y se ven muy intensas en el párpado. Para más inri, se difuminan de fábula y duran mucho tiempo. Este tono en concreto no lo comercializan en España, así que lo pedí a un vendedor de Ebay y me costó unos 6 euros.

3 y 4. Sombras “02 Out Of The Forest” y “03 Mystic Lilac”, de la colección ‘Wild Craft’ de Essence

essence

No soy muy asidua a los productos de colección fija de esta firma, pero tengo que reconocer que en las Ediciones Limitadas se superan (no en todas, pero las sombras de la ‘Wild Craft’ y el colorete y el iluminador de ‘Breaking Down’ son de una calidad apabullante teniendo en cuenta el precio). En esta colección, sacaron tres sombras y me arrepentiré toda la vida de no haber cogido la más clarita, un color champán divino.

Los tonos son exactamente los de la imagen: una suma perfecta entre verde y bronce, y un morado precioso, ambos metalizados. Son sombras muy pigmentadas, sedosas y nada polvorientas, sino que son muy cremosas. Al menos estos dos tonos que yo tengo. Doy fe. Son muy duraderas, con ellas nunca me ha salido un pliegue.

5. ‘Blackberry’ de MAC

blackberry mac

Es un granate muy oscuro que tira al violeta, mate. Si se aplica ligeramente en el párpado hasta parece un marrón, intenso pero discreto. De ahí que le dé uso para los looks de diario. Me gusta muchísimo porque es muy versátil, como digo.

Como casi todas las sombras de esta firma, es sedosa, nada polvorienta y se aplica perfectamente. ¿Duración? Depende de la prebase. Con la de Urban Decay me aguanta unas ocho horas sin problema.

Y estas son mis cinco sombras favoritas, por un motivo u otro, y a las que estoy encantada de conocer.

Y vosotras, ¿qué opináis de ellas?

¡Hasta la próxima!

B.