Productos del Averno (Vol.I): La prebase de ojos de Essence ‘I (DON’T) Love Stage’

Seamos claros. Yo tengo un trauma con este producto. Es así, lo tengo.

Corrí a comprarlo hace más de año y medio porque se me acabó la prebase que estaba utilizando (creo recordar que era la de KIKO), y mis párpados grasos no pueden vivir sin prebase. Así que busqué por la blogosfera una alternativa económica y me encontré con eso.

El producto del Averno
El producto del Averno

Pongámonos en antecedentes: mi párpado es graso. Repito. Esto es, para que nos entendamos, el Paint Pot de MAC ‘Painterly’ me aguanta unas cinco horas sin pliegues. No escupe las sombras, pero tampoco las aguanta demasiado. Así, en mi caso, una buena prebase de sombras es técnicamente indispensable para poder lucir decentemente cualquier look de ojos.

¿Qué busco en una prebase de párpados? Que intensifique las sombras y que, por supuesto, ayude a que éstas no me hagan pliegues.

Pues bien, este producto de Essence no hace ni una cosa ni la otra. Es más, no es que las sombras me hagan pliegues al cabo de las horas, es que la propia prebase me hace pliegues. En ocasiones me la he puesto sola porque, gracias a su color piel, el párpado se ve más unificado, pero a las tres horas ya tenía la dichosa rayita en la cuenca.

He probado otras dos prebases, la de KIKO y el ‘Primer Potion’ de Urban Decay. Es cierto, éstas dos son más caras, pero cumplen lo que debe hacer un producto diseñado para alargar la duración del maquillaje.

¿Qué se puede esperar de una prebase que no vale ni para ponérsela sola? No os quebréis la cabeza pensando una respuesta, ya os la digo yo: NADA.

El precio, como casi todo lo de esta marca (unos 3€ cuando yo la compré), es muy competitivo. No así el producto. La duración es de seis meses tras su primer uso. Y trae tal cantidad que no se acaba nunca. La tengo abierta desde hace un año y medio y aún podría utilizarla a diario medio año más. Pero cada vez que la uso y me veo el ojo a las dos horas me enfado.

Puede ser que para párpados menos grasos funcione. Por si acaso, voy a dejar la duda en el aire y el botecito en la basura.

Nota final: 3/10 (por el precio, por el tono que unifica el párpado y porque puede que a alguien sí le vaya bien)

Y vosotras, ¿habéis probado este producto? ¿cuál es vuestra opinión al respecto? ¡Dejadme vuestros comentarios aquí abajo!

¡Hasta la próxima!

B.

Compras de maquillaje en Nueva York

Estas navidades viajé a Nueva York. Y juro por lo más sagrado que me porté muy bien.

Entré a todos los MAC que vi, igual que a todos los Sephora. También me encontré por casualidad mientras paseaba por el Greenwich Village la boutique de NARS, que está en Bleecker St. Resumiendo: que me tuve que dar más de un golpecillo en las manos para no quemar la tarjeta. Y funcionó.

No puedo dejar de mostrar enérgicamente mi rechazo a los precios de MAC en España. No hay más que ver que en la web americana una paleta vacía para 15 sombras te cuesta 10$, mientras que aquí alcanzan los 21€. Ya si hacemos la conversión dolar-euro, nos puede entrar la Gripe A y la E.Coli de golpe y sin salir de casa.

Sin más preámbulos… aquí están los productos que me traje de Manhattan.

Llegados a este punto, debo confesar que no conservo los tickets y que éstos se encuentran en paradero desconocido. Pido disculpas. Tras este revés, intentaré arreglarlo inventándome los precios (más o menos). 

1. Duraline, de Inglot (Menos de 8€)

Reconozco que me lo compré por impulso. Y es que me encontré Inglot en la última planta del Chelsea Market, el último día de viaje. Me dio mucha alegría y tenía que comprar algo. Y ya más sombras no quería -lo entenderéis luego-. El Duraline es un producto multifuncional que, en esencia, sirve para rescatar productos de maquillaje, tales como los delineadores en gel que se han secado o los pintauñas que no tienen muy buena cara. Aún no lo he probado porque, como ya digo, lo compré ‘por si acaso’.

Syrup (izqda.) y Plumful (dcha.)
Syrup (izqda.) y Plumful (dcha.)

2. Lipstick (tonos Syrup y Plumful), de MAC (12€, cada uno)

En mi propuesta por hacerme con todos los pintalabios de esta firma que se encuentran en la faz de la tierra, me decanté por traerme estos dos tonos. Ambos muy parecidos y de la familia de los borgoña más claritos. Las fotos no hacen justicia, pero son muy bonitos. Los dos son de textura Lustre (ligera y brillante), algo que los hace condenadamente cómodos de llevar. Love, love, love.

3. Fix + (travel size), de MAC (8€)

Era un producto recomendado que quería probar. Está especialmente indicado para alargar la duración del maquillaje. Y para mi piel mixta-grasa es un must. Aún estoy en fase de pruebas, pero me gusta.

4. Pegamento para pestañas postizas, de Duo (7€)

No soy muy de ponerme pestañas postizas porque creo que ya voy bien servida. Pero sí que es cierto que para Nochevieja (o similares) siempre me gusta darle el toque con mis adoradísimas Ardell Accent. Este pegamento es el mejor que he probado: fija, dura y no es complicado de quitar.

5. Paletas vacías para sombras, de MAC (6€, cada una)

Tenía muy claro que en NY iba a comprar sombras de esta firma. Estaba ansiosa por probarlas y por convencerme a mí misma de que no son mejores que las de Urban Decay. En España las sombras de MAC en godet son demasiado caras ¿14 euros por una maldita sombra?. Así que compré una paleta para rellenarla in situ, y otra por si me gustaban tanto que correría a cogerme cuatro godets más. Están genial, imantan, el envase es de plástico duro y la tapa es transparente.

Brulé (arriba, izda.), Wedge (arriba, dcha.), Shale (abajo, izqda.) y Blackberry (abajo, dcha.)
Brulé (arriba, izda.), Wedge (arriba, dcha.), Shale (abajo, izqda.) y Blackberry (abajo, dcha.)

6. Sombras en godet (tonos Brulé, Wedge, Shale y Blackberry), de MAC (8€, cada una)

Los cuatro son tonos bastante neutros y muy recurridos para looks de diario, aunque sí que es cierto que la Blackberry (borgoña) es algo más llamativa. La pigmentación es muy buena, no he corrido la mala suerte de que alguna de las sombras estuviera seca, algo que sí sé que le ha pasado a más gente. Me gustan pero, desde mi punto de vista, las sombras de MAC no son mejores que las de Urban Decay. No digo que éstas últimas sean la panacea, pero la textura de las sombras de la ‘Naked Basics’ y la ‘Naked 1’ no es la de las de MAC. En cualquier caso, seguiré indagando.

7. Eyeshadow Base, de NARS (20€)

Si había algo que quería SÍ o SÍ, era este producto. Como ya he dicho, mi párpado es graso. No puedo llevar una sombra en polvo más de tres horas sin pliegues, y mejor no hablamos de las sombras en crema. Leí decenas de opiniones sobre esta prebase, la utilizan los mejores maquilladores. Estaba cantado, ¿no? Hay que cogerle el truco, pues reseca el párpado y hace que las sombras se deslicen un poco peor, pero aún así se arregla insistiendo un poquito más. Maquillándome a las siete de la mañana, llego a casa a las nueve de la noche con las sombras intactas. ¡Alabada sea la prebase de NARS!

8. Loose Powder (tono Eden), de NARS (28€)

Polvos sueltos para fijar y matificar el maquillaje. También son un must en el mundo blogger, y los compré en la boutique de la firma, ya que no se venden en Sephora. Cumplen su función a la perfección, no acartonan y -lo mejor de todo- traen una cantidad más que generosa. Así que el precio está genial. Yo soy un NC15 en MAC y el maquillador de NARS me recomendó el tono ‘Eden’, que tiene un ligero subtono amarillo. 

Swatch del eyeliner 'Via de Martelli', de NARS
Swatch del eyeliner ‘Via de Martelli’, de NARS

9. Larger than life Eyeliner (tono Via de martelli), de NARS (20€)

Quería seguir probando esta firma y me lancé con un lápiz de ojos marrón de larga duración, ya que el mío está en las últimas. El tono es un marrón chocolate mate precioso. La fórmula me ha gustado mucho porque es duradera pero fácil de desmaquillar.

¡Esto es todo, amigos!

Y tú, ¿tienes alguno de estos productos?, ¿qué opinas de mis compras neoyorkinas? Me interesa saber tu opinión

¡Hasta la próxima!

B.

Por unas brochas felices: ¡cuídalas!

Te gastas (o se gasta Novio) un dineral en brochas al año, qué menos que las cuides. En realidad, esto es como todo en la vida.

El primer post de IbizaBeautyBlog trata uno de los temas que a mí más me entusiasman: el cuidado de las brochas.

Al fin y al cabo, las brochas y pinceles -y, cada vez más, esponjas- son las herramientas de las que disponemos para maquillarnos. Y, si las cuidas, te pueden durar años. O al menos eso he leído por ahí.

1. Limpieza

Productos para la limpieza de brochas
Productos para la limpieza de brochas

En el mercado hay multitud de productos para limpiar tu pincelería. Si sois asiduas a la blogosfera ya habréis oído hablar del Jabón de Coco de Iherb. Yo no lo tengo, todavía, pero sí que es cierto que me apaño muy bien con estos tres productos.

Si necesito un pincel y no tengo tiempo de lavarlo y que se seque, recurro al Brush Cleanser de MAC. Es una fórmula que contiene alcohol. Por lo que sí, limpia y desinfecta las brochas, pero las brochas son pelos -como el tuyo, como el mío- y abusar del alcohol no es bueno. Por lo que esta es una opción puntual.

Las brochas de cara (base de maquillaje, corrector, colorete, polvos…) siempre las limpio con agua y uno de los dos jabones de la imagen: Fairy o Jabón de Glicerina, de Lida. Por preferir, prefiero el segundo porque es más efectivo y la espuma se va en un momento.

2. Secado

Este paso es crucial para que nuestras brochas, mojadas, no se deformen. Una vez limpias, han de dejarse secar (¡AL AIRE! -nada de secadores o calefactores, que nos conocemos-). Yo las extiendo sobre una toalla en posición horizontal. En mi caso, pueden tardar hasta un día en secarse. O puede que más si hace mucho frío.

3. Almacenamiento

No soy partidaria de dejar las brochas en un bote encima del escritorio de manera perenne. Puede que sea la opción más cómoda, pero la humedad y el polvo que pueden llegar a coger así no es nada beneficioso.

Sólo piensa una cosa: ¿llevarte a la cara una brocha llena de humedad? Eso no nos gusta.

Yo guardo las brochas en un organizador de plástico. Hablando en román paladino: las recurridas cajoneras de plástico de las tiendas “todo-a-cien”. Así, ni entra polvo, ni humedad, ni ningún otro tipo de suciedad.

Esto es todo por hoy. Los puntos más elementales de la Teoría del Cuidado de las Brochas.

Por unas brochas felices: ¡Cuídalas!
Por unas brochas felices: ¡Cuídalas!

¡Hasta la próxima!

B.